A UN AÑO DEL GOLPE DE ESTADO EN VENEZUELA
(Palabras del Embajador Jorge Valero, Representante Permanente
de la República Bolivariana de Venezuela ante la
Organización de los Estados Americanos).

Washington DC, 09 de abril de 2003.

 

 

 

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Señor Presidente, 
Señor Secretario General Adjunto,
Distinguidos Representantes Permanentes y Alternos.

 

Es de singular importancia que las conciencias democráticas recordemos los aciagos momentos que vivió el pueblo venezolano hace un año, para que no se repita nunca más esa nefasta experiencia en nuestro hemisferio.
El 11de abril del 2002 se produjo un golpe de Estado contra el Gobierno, legítimo y constitucional, del Presidente Hugo Chávez Frías. La conspiración comenzó a fraguarse desde el mismo momento en que el Primer Mandatario nacional asumió la Jefatura del Estado.

Un movimiento de naturaleza antidemocrática, no exento de fascismo y racismo, se instaló en el poder por pocas horas. Gracias a la valentía e hidalguía del bravo pueblo venezolano, los golpistas fueron derrotados con la reposición en el poder del Presidente legítimo. La OEA y la comunidad internacional condenaron el golpe y saludaron el restablecimiento de la democracia.

La acción de los golpistas, sin embargo, no había concluido. A partir del 02 de diciembre pasado, ejecutaron un plan de sabotaje contra la industria petrolera que ocasionó pérdidas por el orden de los 7.36 millardos de dólares; cifra equivalente al 33% del presupuesto nacional, para el ejercicio fiscal de este año. Pero de nuevo el pueblo de Venezuela derrotó a los golpistas.

A pesar de los daños económicos y los desafueros políticos cometidos, Venezuela progresivamente recupera su normalidad. Las tensiones políticas, inherentes al profundo proceso de cambios que hoy vivimos, se canalizan de manera constructiva. El diálogo político entre el gobierno y la oposición democrática avanza sustantivamente. El ex Presidente brasileño, Fernando Henrique Cardozo, ha señalado que en Venezuela existe actualmente una “hiperdemocracia”, ya que la Constitución Bolivariana promueve el protagonismo del pueblo, como nunca antes en la historia nacional. Por su parte, el ex Primer Mandatario de Argentina, Dr. Raúl Alfonsín, quien visitó hace pocos días nuestro país, señaló que “el golpismo era una suerte de infantilismo en Venezuela”. Y agregó, “no se imaginan ustedes la libertad de prensa que he visto”.

La recuperación de la industria petrolera venezolana ha sido acelerada y sorprendente. La producción de crudos actualmente supera los 3 millones de barriles diarios. Las exportaciones han alcanzado 2 millones 800 mil barriles diarios, cumpliéndose con la cuota de la OPEP. La refinación nacional ha sobrepasado el millón de barriles por día. Se abastecen normalmente las refinerías que operan en el Caribe y EEUU. A pesar del sabotaje petrolero cumplimos con nuestros amigos y socios comerciales.
Venezuela avanza hacia una plena reactivación productiva. Precisamente, el Dr. Otto Boye, Secretario Permanente del Sistema Económico Latinoamericano (SELA), afirmó hace pocos días, que es previsible la recuperación de la economía venezolana; ya que, en términos del Producto Interno Bruto (PIB), la recuperación empezará este año pero se notará aún más en el año 2004. No es descartable que los sectores que han ostentado indebidos y exagerados privilegios, opuestos al proceso de cambios, activen nuevas estrategias para quebrantar la legalidad democrática. Pero, nuevamente el pueblo venezolano defenderá su revolución. La democracia, como un valor fundamental, contribuye a la estabilidad y seguridad hemisférica. Como valor compartido, es indispensable para alcanzar el desarrollo integral de los pueblos. Es la búsqueda de la justicia social. Al fortalecer los mecanismos de participación y cooperación solidaria, la democracia se hace realidad, ya que la democracia tiene sentido si es participativa. La democracia es indispensable para superar las causas que determinan la pobreza, las inequidades y la exclusión social.

Amigas y amigos del Consejo Permanente. No puedo, en este momento, dejar de agradecer la solidaridad que recibimos durante las difíciles circunstancias que vivió Venezuela.

La Carta Democrática Interamericana fue puesta a prueba, por primera vez, con motivo del golpe de estado que tuvo lugar en mi país el 11 de abril del año pasado. Las Resoluciones adoptadas por el Consejo Permanente y la Asamblea General de la OEA, confirman el profundo espíritu democrático que prevalece en este foro. A pesar de las confusiones, predominó el sentimiento de solidaridad. Decisiones históricas que estimulan al gobierno venezolano a continuar ampliando las fronteras de la democracia.

Muchas gracias.