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República Bolivariana de Venezuela
Ministerio
de Relaciones Exteriores
Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de la
República Bolivariana de Venezuela sobre las Elecciones Parlamentarias
de 2005 y las declaraciones preliminares de los Observadores
Internacionales
Diciembre de
2005.-
Concluido de manera pacífica el proceso electoral para la nueva Asamblea
Nacional y conocidos los pronunciamientos preliminares, tanto de los
observadores de la Unión Europea como de la Organización de Estados
Americanos, son necesarias algunas consideraciones sobre los hechos y la
apreciación que se hace de los mismos. En espera de la declaración
final, por el momento nos limitaremos a algunas consideraciones, también
preliminares, para un pronunciamiento oficial, si es que el mismo fuere
necesario.
Tal como lo afirma la Misión de la Unión Europea, el Consejo Nacional
Electoral ha jugado un rol positivo al introducir las medidas de
seguridad y transparencia en el sistema automatizado del voto de acuerdo
con las más avanzadas prácticas internacionales. Por su parte, la Misión
de la OEA destaca que los esfuerzos emprendidos por el CNE en el
cumplimiento de su mandato para automatizar el voto, merecen
reconocimiento
Por otro lado, ambas instituciones reconocen la acogida favorable que
dio el Consejo Nacional Electoral a distintas solicitudes de los
sectores de oposición, como ocurrió el retiro de las máquinas capta
huellas, una de las diversas condiciones que levantó la oposición para
concurrir a la votación. Tal actitud, así se reconoce explícitamente,
contribuyó al desenvolvimiento pacífico que caracterizó el hecho mismo
del proceso electoral. Tal como lo destaca la Misión de la OEA a pesar
de las importantes garantías otorgadas por el CNE, a petición de ese
significativo sector de la oposición, éste decidió no concurrir
finalmente al evento electoral.
Por
tal razón, han expresado su sorpresa ante el incumplimiento de los
compromisos adquiridos por las organizaciones políticas que, sin ninguna
justificación, se retiraron del proceso.
Como bien lo expresa la declaración de la OEA, la participación
electoral es lo que contribuye al fortalecimiento de la democracia y la
legitimidad de las instituciones representativas (…) aunque se reconoce
el derecho a no participar, resulta preocupante que por el retiro de la
oposición, un sector importante de la ciudadanía se quede sin
representación en la Asamblea Nacional. Toda democracia requiere de una
oposición institucional comprometida con la vía electoral, para que
pueda participar con lealtad en el sistema democrático.
Por
tales razones, manifiestan una seria preocupación por el hecho de que un
sector importante de la ciudadanía se quede sin representación en la
Asamblea Nacional, debido al súbito retiro de las organizaciones de la
oposición que ya habían postulado sus candidatos.
Sin embargo, llama la atención que no se haga absolutamente ninguna
referencia a los distintos actos terroristas consistentes en la
colocación de explosivos en distintas partes del país, incluyendo la
propia sede del Consejo Nacional Electoral, así como la voladura del
oleoducto que suministra petróleo al Centro Refinador de Paraguaná, la
más importante refinería del mundo. Tales acciones contra el proceso
democrático venezolano fueron eficazmente neutralizadas por la acción
eficiente de los órganos de seguridad del Estado. A las mismas, se
agregó la ola de rumores y el llamado expreso de algunos sectores de la
oposición a no participar en los comicios, con el objetivo de desalentar
a los votantes y fomentar la abstención.
Dadas ciertas afirmaciones contenidas en ambas declaraciones, invitamos
a los observadores a contribuir, como lo han manifestado, a fortalecer
el proceso democrático venezolano, tomando adecuada distancia de ciertas
apreciaciones difundidas por la oposición venezolana como aquellas que
tienden a exagerar el factor de la abstención en este último proceso
como si se tratara de un fenómeno inédito y omitiendo su responsabilidad
en el conjunto de acciones desplegadas para impedir la libre
participación de los ciudadanos en el ejercicio de su derecho a elegir.
Igualmente recomendamos no ignorar que este gobierno ha invitado en
reiteradas oportunidades, como lo hace una vez más por este medio, al
diálogo sincero, despojado de la intención de imponer la voluntad de la
minoría a lo que son decisiones ampliamente mayoritarias del pueblo
venezolano.
Finalmente, manifestamos nuestra coincidencia con los respetables
miembros de ambas misiones, en que toda norma jurídica es perfectible.
Tal es el caso de la Ley Electoral venezolana, como igualmente ocurre
con las leyes europeas, que probablemente han contribuido a los altos
índices de abstención que se observaron, por ejemplo, en las últimas
elecciones al Parlamento Europeo.
No
desmayará el gobierno venezolano en sus esfuerzos por profundizar la
participación y ampliar, cada vez más, las prácticas democráticas, más
allá de la simple elección periódica de órganos representativos, el
esfuerzo inagotable por perfeccionar nuestro sistema democrático y sus
instituciones. En este talante, estamos abiertos a recibir toda
recomendación que, exenta de intenciones intervencionistas en nuestros
asuntos internos, tengan a bien hacernos los hombres y mujeres de buena
fe.
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