| De nuevo se convoca a los poetas para que acopien sus
papeles y los envíen al II Concurso “Poetas del Mundo Diplomático
en Washington D.C.”, auspiciado por la Misión Permanente
de la República Bolivariana de Venezuela, cuyo veredicto será
dado a conocer el 25 de Noviembre de 2003, por un calificado Jurado, compuesto
por poetas venezolanos y de países hermanos.
Este encuentro es una confluencia de poetas para compartir sueños
e ilusiones, porque de alguna manera la poesía conjuga en esencia
ilusiones y sueños. Es ese vaso comunicador “por el que se
escapa el alma de un pueblo”, en palabras de Miguel Angel Asturias.
Piensan algunos que la poesía es un género en extinción
–sin embargo- para nosotros, las palabras que comunican los sentimientos
del alma se hacen irremplazables. Más allá del gesto es
el canto irradiando divinidades que emanan del corazón. Hoy nos
proponemos testimoniar que, por el contrario, ella goza de buena salud.
El Primer Concurso estuvo representado por poetas de distintas generaciones
y procedencias. Doce poetas latinoamericanos y caribeños que decidieron
romper con las trabas del “miedo” para abrirnos las puertas
de ese mundo de angustias y esplendores que todo creador lleva en sus
tormentos “yo que tanto callar ya no podía...” Garcilazo
de la vega.
José Bergua, reconocida figura de la literatura hispanoamericana,
quien realizó –entre sus múltiples trabajos literarios-
la compilación de las mejores composiciones de los más famosos
poetas que han escrito en castellano, publicada en un libro bajo el título
“Las Mil Mejores Poesía de la Lengua Castellana” y
quien ha definido al poeta como el hombre que “crea”, por
antonomasia, considera que la “poesía” es lo más
hermoso del Mundo. La manifestación y la forma más alta
y noble de la estética y de la espiritualidad. Ella deleitándonos,
llena los fines más preciados y útiles: nos enseña,
nos conmueve, nos hace pensar y sentir, nos dignifica y nos vuelve mejores.
Para Bergua “Nadie ha hecho tanto por la humanidad como los poetas,
y las épocas de los grandes poetas han sido siempre las épocas
grandes de la historia. Porque ha habido épocas en la historia
de los pueblos en las que una especie de venturosa y admirable casualidad
acumuló una serie de altísimos vates, como en nuestro Siglo
de Oro”. Del mismo modo, las más puras y verdaderas glorias
de los pueblos son aquellas que los poetas estamparon para siempre con
su genio. Las militares suelen ir teñidas de dolor y de sangre,
por lo que siempre serán discutibles (...). En filosofía,
y otras ramas del saber, si muy dignas de admiración sus glorias,
siempre estarán en inferioridad con respecto a las glorias poéticas.
Bergua –subraya- a renglón seguido en su discurso que “por
algo los hombres elevaron en todos los tiempos sus mejores estatuas, materiales
o espirituales, a los poetas, reconociendo al hacerlo así, que
jamás la criatura humana está tan cerca de la Belleza absoluta
de que habló Platón (el más grande de los filósofos
a causa de haber sido poeta al mismo tiempo) como cuando “crea”
a favor de esa creación sublime que es la “Poesía”
digna de tal nombre. Por ello también las creaciones de los verdaderos
poetas son más sólidas e inmutables que las obras de los
más grandes entre los hombres grandes...”.
La dimensión de la poesía es la dimensión de la vida
misma, verdades universales que nos narra la poética del Gran Maestro,
vanguardista del modernismo poético en lengua inglesa, Walt Whitman
en su invalorable canto “Hojas de hierbas”: “Creo que
una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astros/ y que
la hormiga no es menos perfecta ni lo es un grano de arena.../ y que el
esfuerzo de una obra de arte para los gustos más exigentes.../y
que la articulación más pequeña de mi mano es un
escenario para todas las máquinas/ Creo en ti alma mía,
el otro que soy no debe humillarse ante ti / Ní tú debes
humillarte ante el otro / Retoza conmigo la hierba, quita el freno de
tu garganta”/.
El Jurado del Primer Concurso, efectuado el año pasado, estuvo
integrado por los poetas Ramón Palomares, venezolano, Premio Nacional
de Poesía; Jorge Valdés Díaz-Vélez, mexicano,
Premio Nacional de Poesía; y el profesor universitario Luigi Einaudi,
Embajador, Secretario General Adjunto de la Organización de los
Estados Americanos (OEA). En la primera edición de este concurso
hubo un reconocimiento general de participación. Para este segundo
encuentro se contemplan tres premiaciones: Un Primer Premio que será
de una computadora portátil tipo Laptop; mientras que el Segundo
y Tercero consistirán de un monto en metálico de 500 dólares
cada uno.
Auspiciar este concurso nos enorgullece como humanista, pues refuerza
nuestro compromiso con la literatura, forma de comunicación capaz
de hermanar raíces, sentimientos y sueños de esa utopía
posible que nos legaron los libertadores: La integración de los
pueblos de América. Unamos hoy nuestros corazones para gritar ante
el mundo ¡La Patria es América! Simón Bolívar.
Washington .D.C, Octubre, 2003
Nelson Rodríguez A
Agregado Cultural de Venezuela ante la OEA
E-mail: nrodriguez@venezuela-oas.org
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