DISCURSO DEL EMBAJADOR JORGE VALERO, REPRESENTANTE PERMANENTE DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, PRESENTADO EN LA ASAMBLEA NACIONAL, EL 16 DE JUNIO DE 2005.
Ciudadano Diputado, Nicolás Maduro, Presidente y demás Diputados que integran la Asamblea Nacional.
Señores Diputados y señoras Diputadas.
Se me ha pedido compartir con ustedes las experiencias vividas en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, realizado en la ciudad de Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos
A ese respecto, debo señalar que la OEA experimenta cambios en su concepción y en su funcionamiento.
En junio del año 2001, en el marco de la Asamblea General de la OEA, realizada en San José de Costa Rica, se presentó, para su aprobación, el Proyecto de Carta Democrática Interamericana. Entonces, la delegación de la Republica Bolivariana de Venezuela y otras de América Latina y el Caribe, expresamos observaciones criticas.
Era inconcebible que no hiciera referencia a la relación inseparable entre Democracia y Justicia Social.
Señalamos que la Carta Democrática Interamericana, debía contener claras normas procedímentales de cooperación democrática, ante situaciones que pudieran presentarse en los países miembros. Y que, en cualquier caso, era menester respetar la soberanía y autodeterminación de los países.
Señores Diputados y Señoras Diputadas
En este enfoque coincidimos con otros países, en particular, con los caribeños. Por eso la Carta tuvo que esperar, para su aprobación, el 11 de septiembre del mismo año 2001.
Hoy asistimos al quiebre histórico del neoliberalismo. Al fracaso de las democracias que desatienden la dimensión social. Por eso hemos hablado, del carácter multidimencional de la Democracia, donde se articulen – en plan de igualdad – los derechos políticos, económicos, sociales y culturales. Es imprescindible, por lo tanto, encarar la lucha contra la pobreza para alcanzar la equidad y la inclusión social. Para superar las terribles desigualdades e injusticias, que caracterizan el capitalismo salvaje. Requerimos de verdaderas democracias en nuestro continente.
Guiados por una visión multidimensional de la democracia, hemos llevado a la discusión nuevos temas.
Señoras y Señores Diputados.
Lo ocurrido en la recién finalizada Asamblea General de la OEA, es el resultado de una exitosa diplomacia. De una nueva política que promueve una nueva visión sobre la Democracia.
La Asamblea General discutió la posibilidad de que en la OEA se establecieran mecanismos de intervención, monitoreo y tutelaje sobre las democracias en el hemisferio. Sus proponentes fracasaron en el intento.
Bien vale la pena recordar que el 13 de abril del 2002 se pretendió utilizar indebidamente contra Venezuela esta Carta. La delegación de Estados Unidos en la OEA intentó desechar la propuesta del Grupo de Rió de aplicar el Articulo 20 de ese texto, que condenaba la ruptura del orden democrático. Pretendía, en cambio, que se invocara el artículo 17 con el propósito de que la OEA reconociera el gobierno de facto de Pedro Carmona Estanga.
Señoras y Señores Diputados.
¿Qué se discutió en la Asamblea General de la OEA?
El Proyecto de Declaración de Florida: hacer realidad los beneficios de la democracia, presentado por la Delegación de Estados Unidos, tenía propósitos intervensionistas.
El la parte preambular se plasmaba una visión reduccionista: democracia sin contenido social. Y, los principales contenidos de la parte resolutiva eran los siguientes:
1. Facultaba al Secretario General de la OEA para que elaborara, en concierto con la “sociedad civil”, “un proyecto de Plan de Acción” que contuviera “medidas específicas” para fortalecer “la efectividad y la aplicación de la Carta Democrática Interamericana”;
2. Facultaba al Consejo Permanente para que elaborara, en concordancia con la “sociedad civil”, “recomendaciones concretas” que permitieran “anticiparse a crisis que pudieran afectar la democracia” en los países.
3. Facultaba al Consejo Permanente para que aprobara “otras medidas” (sin especificar cuáles) para “garantizar” que las ONG’s “asesoraran” a este órgano para “aplicar” la Carta Democrática Interamericana.
4. Obviaba el compromiso que ya han adquirido todos los países de elaborar la Carta Social de las Américas.
Es llamativo mencionar que no aparecía ninguna mención a la Carta de la OEA, ni en la parte preambular ni en la parte resolutiva del Proyecto. Pretendía, por otra parte, cambiar el carácter de la Carta Democrática Interamericana y, en la práctica, hacer una nueva Carta Democrática, estableciendo mecanismos de monitoreo y tutelaje sobre los procesos políticos de los países del continente. Perseguía, finalmente, consagrar e instrumentar la llamada “Diplomacia Preventiva” y las llamadas medidas de “alerta temprana”, que han servido para justificar groseras intervenciones extranjeras en el mundo.
Por otra parte, se quería obligar a los gobiernos de nuestros países a “rendir cuentas” ante la OEA y no -como debe ser- ante sus pueblos. Y era clara la intención convertir la Carta Democrática Interamericana en una especie de “Biblia” sobre la democracia en el mundo: pensamiento único y modelo único de democracia aparecían reflejados.
Señoras y Señores Diputados.
En la Carta Democrática Interamericana se establecen hipótesis muy claras sobre situaciones que pudieran implicar una “alteración inconstitucional”. Y, asimismo, se plantean claras respuestas ante ellas. No se puede, por lo tanto, “inventar” nuevas hipótesis y/o nuevas respuestas, so riesgo de quebrantar los compromisos consensualmente adquiridos en la OEA.
No somos indiferentes ante situaciones que se presentan en nuestros países, tan plagados de injusticias y discriminación. Pero la solidaridad democrática debe ser ejercida respetando el principio de la no-intervención.
Se puso en evidencia que se pretendió crear, en la OEA, un Mecanismo Multilateral de Evaluación de las Democracias. La aprobación de tal mecanismo habría violado el principio de la soberanía y autodeterminación de los pueblos. Los gobiernos deben rendir cuentas ante sus pueblos y no ante instancias externas que pretendan sustituir su voluntad soberana.
La OEA no esta facultada para hacer evaluaciones sobre el estado de la democracia en los diferentes países. Es materia que compete a cada uno de los pueblos.
La llamada “Diplomacia preventiva” y el establecimiento de mecanismos de “alerta temprana”, fueron desechados durante el debate que dió lugar a la aprobación de la Carta Democrática Interamericana.
Pretendían los proponentes que, a través del referido Mecanismo de Monitoreo, se le otorgara al Secretario General de la Organización funciones que iban mas allá de las que le otorgan la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana.
Señoras y Señores Diputados.
En Venezuela estamos construyendo un nuevo modelo de Democracia. Democracia Participativa y Protagónica. Mediante el concurso de nuestro pueblo estamos haciendo posible la redención social de todos. Las organizaciones de la sociedad civil son importantes. Y debo decirlo con mucha fuerza. Las organizaciones sociales y populares se han desarrollado y multiplicado - como nunca antes en la historia - a raíz del triunfo de la Revolución Bolivariana.
Revísese la historia política de nuestro país y se constatará como en Venezuela los partidos políticos bloquearon la conformación de estas organizaciones, al instaurar lo que hemos definido como “partidocracia”.
Señoras y Señores Diputados.
En el Proyecto presentado por Estados Unidos se pretendía disminuir la importancia que tiene la Carta de la OEA, documento fundacional de la organización, que tiene un carácter “análogo” al de una Constitución. Mientras que se hacia una sobrevaloración de la Carta Democrática Interamericana.
Señoras y Señores Diputados:
Vivimos en tiempos históricos de cambios que presagian la transición de democracias con limitaciones, hacia democracias plenas y verdaderas. Avanzamos hacia la construcción de democracias participativas, donde impere la justicia social; donde se establezca la distribución equitativa de la riqueza de nuestras naciones, sin pobres y sin excluidos.
La OEA debe ser un organismo promotor de la democracia y no un órgano interventor en los asuntos internos de los países.
Hoy debemos reafirmar los principios de soberanía, autodeterminación y de no intervención. Estos principios fueron el eje fundamental a partir del cual rechazamos, en alianza con la mayoría de los países del hemisferio, las pretensiones imperialistas.
La soberanía es un principio muy caro. Recordemos que el articulo 1 de nuestra Constitución, proclama:
“La Republica Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.”
Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional”.
Vivimos un momento estelar de nuestra historia.
Enfrentamos el futuro enarbolando la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela. Carta Magna donde están plasmados los fundamentos de la Patria Nueva que lucha y sueña por un destino mejor para todos los venezolanos.
Nuestro texto constitucional establece los principios que guían las relaciones internacionales de Venezuela en las actuales circunstancias históricas: Independencia; igualdad entre los Estados; la libre determinación y la no intervención en los asuntos internos de otras Naciones; la solución pacifica de las controversias; el respeto de los derechos humanos; la solidaridad entre los pueblo, en su lucha por la emancipación y el bienestar de la humanidad.
La democracia participativa y protagónica que se disfruta en Venezuela, ha creado las condiciones para que todos los sectores de la sociedad puedan contribuir – de manera cotidiana – a la edificación de una verdadera sociedad democrática.
El gobierno que preside Hugo Chávez Frías, desarrolla la democracia a niveles superiores a los alcanzados en otros periodos de la historia nacional.
En ningún momento de la historia nacional, los derechos políticos, civiles, económicos, sociales y culturales se han respetado tanto como hoy en Venezuela.
De acuerdo con la Constitución venezolana, los derechos políticos, civiles, económicos, sociales y culturales son indivisibles y se refuerzan mutuamente. Nuestra democracia – debemos reiterarlo – tiene un carácter multidimencional, ya que no solamente se respeta los derechos políticos y civiles, sino que, de manera simultanea y concurrente, se respetan los derechos económicos, sociales y culturales del pueblo.
Los Derechos Humanos, en todas sus dimensiones, florecen hoy en todos los confines de la patria. La Libertad de Expresión es plena y se ejerce sin cortapisas. Cada uno de los cinco Poderes que conforman el Poder Publico, trabaja con independencia y contribuye mancomunadamente a la forja de la Nación.
Señoras y Señores Diputados.
El contenido de la Declaración de Florida, aprobada por la Asamblea General de Fort Lauderdale es el siguiente:
- Recoge una firme defensa de la soberanía y de la autodeterminación de los pueblos.
- Tiene un alto componente social; lanza la Carta Social de las Américas.
- Se mencionan los aportes de la Declaración de Margarita, sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social.
- Reafirma el compromiso de cumplir con las Metas del Milenio.
- Da preeminencia a la Carta de la OEA sobre la Carta Democrática Interamericana
- Venezuela logró incorporar todos los artículos que tienen que ver con la autodeterminación, la soberanía, la diversidad democrática, el derecho de los pueblos a asumir una diversidad de formas de organización social, política y económica.
- Las actuaciones tanto del Secretario General como del Consejo Permanente se mantienen en los marcos de la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana (Capítulo IV). En definitiva, se derrota la idea de hacer otra Carta Democrática, con el objeto de crear el monitoreo y tutelaje sobre los países.
- Evitamos que Estados Unidos, diera la preponderancia a las ONG’s, cambiando, así, el carácter de la OEA.
Por otra parte, quiero informar al Parlamento y al Pueblo de Venezuela, que la diplomacia bolivariana ha obtenido una relevante victoria, en alianza con otros países, al lograr que se aprueben en la Asamblea General de la OEA 8 importantes resoluciones. Son éstas:
1 Proyecto de Carta Social de las Américas: renovación del compromiso hemisférico del combate a la pobreza extrema en la región.
Mediante esta Resolución los Cancilleres renovaron el mandato para que se inicien, en la OEA, las negociaciones que conduzcan a la aprobación de la Carta Social de las Américas. Así mismo, avalan la creación del Grupo de trabajo que elaborará la Carta, el cual es presidido por el Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela. Aprobaron, de igual manera, el informe presentado a este respecto.
Esta Resolución pudo haber sido aprobada por aclamación. Lo cual no fue posible dado que la Delegación de los Estados Unidos propuso algunas modificaciones las cuales no fueron estimadas como pertinentes por el resto de las Delegaciones. Situación que condujo a la delegación de EEUU a hacer una Reserva.
Luego de un largo debate, librado tanto en Washington, como en Fort Lauderdale, esta Resolución logró ser consensuada. La misma fue considerada por la delegación de los Estados Unidos como un instrumento dirigido a ejercer presión sobre ella, en el ámbito multilateral, con relación al caso Posada Carriles. Y esos fueron, ciertamente, quiero confesarlo con sinceridad, los motivos que nos condujeron a su presentación. Pero el objetivo primigenio residía en la aprobación de un instrumento que reitere la importancia del cumplimiento de los compromisos internacionales en la lucha contra el terrorismo, en todas sus formas.
El Consejo Interamericano de Desarrollo Integral (CIDI), el órgano que trata los asuntos sociales en la OEA, se encuentra en una situación de minusvalía frente al Consejo Permanente, órgano político, aún cuando jurídica y políticamente están en igualdad de condiciones. El proyecto tenía como objetivo fundamental resaltar la importancia de la reunión anual del CIDI, tomando en consideración que es este ámbito donde se discuten todos los asuntos relacionados con el desarrollo integral.
Mediante esta Resolución se convoca a una reunión conjunta del Consejo Permanente y de la Comisión Ejecutiva Permanente del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CEPCIDI), durante el segundo semestre de 2005, “para contribuir al seguimiento, evaluación y supervisión de los ocho (8) objetivos de desarrollo establecidos en la Declaración de la Cumbre del Milenio de las naciones Unidas para el año 2015”.
Con dicho mandato se ejecutará uno de los acuerdos alcanzados en la Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social celebrada en Margarita, en octubre de 2003.
El propósito de este proyecto es reconocer, con base en la exitosa experiencia venezolana de los últimos años y los programas gubernamentales en desarrollo sobre la materia, la importancia del microcrédito y la microfinanciación como herramientas en la lucha contra la pobreza, así como la necesidad de que los gobiernos de la región estimulen el uso de esos instrumentos en sus planes nacionales de lucha contra la pobreza.
7. Libertad de expresión y derecho a la información de los pueblos del continente americano y la importancia de los Medios de Comunicación.
Es la primera vez que una Resolución de este tipo se aprueba en una Asamblea General de la OEA. Necesario es destacar que esta Resolución instruye a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que examine la concentración de la propiedad de los Medios de Comunicación en la región. Asimismo, la Asamblea General instruye para que se efectúe una reunión que considere el contenido del Artículo 13.5 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, relativo a la prohibición a la apología al odio, a la guerra y a la discriminación.
8. Fortalecimiento de los sistemas nacionales de derechos humanos de los estados miembros y apoyo a la labor de los defensores del pueblo, defensores de los habitantes procuradores o comisionados de derechos humanos (Ombudsmen).
La resolución se propone resaltar los esfuerzos que hacen los países latinoamericanos y caribeños, en la promoción del respeto de los derechos humanos, al crear estas instituciones. Quisimos destacar la importancia de los sistemas nacionales como los órganos principales para la defensa y protección de los derechos humanos y el “carácter subsidiario” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Se destaca la importancia que tienen las instituciones nacionales, de carácter público. Consideramos pertinente, también, hacer un reconocimiento a la labor de la Federación Iberoamericana de Ombusmen (FIO), organismo presidido por el Dr. Germán Mundaraín, Defensor del Pueblo en nuestro país.
Señores Diputados y Señoras Diputadas
Esta es la cuenta que rendimos ante nuestro pueblo, de los resultados de Fort Lauderdale. Nuestro país y nuestra diplomacia marcan hitos en la historia.
Al concluir mis palabras, invito a todos a compartir esta sentencia Novalis:
“Cuando sueño que he soñado, es por que esta cerca el despertar”.