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Señor Presidente,
Señor Secretario General,
Señor Secretario General Adjunto,
Distinguidos Representantes Permanentes, Alternos y Observadores,
Señoras y Señores

 

 

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El Embajador Jorge Valero en momentos de su intervención ante el Consejo Permanente de la OEA

Hoy, a 251 años del nacimiento del Precursor de la Independencia de las Américas, Don Francisco de Miranda, venimos a este foro hemisférico con espíritu solidario. Sin prejuicios ideológicos y con ánimo constructivo. Venimos a representar al noble pueblo venezolano que hace dos años eligió, como Presidente a un hombre de profundas convicciones democráticas: Hugo Chávez Frías.

Venimos a representar a un pueblo que es andariego en la búsqueda de la libertad, la democracia y la justicia. Un pueblo que ha transmontado las elevadas serranías andinas; ha cruzado los caudalosos ríos que bañan nuestra América, y ha surcado los solidarios mares caribeños, bajo la inspiración profética – ahora mas vigente que nunca - del héroe ecuménico que se planteó un proyecto trascendental: una gran nación de repúblicas.

Nuestros afanes, desde hoy, estarán al servicio de los ideales consagrados en la Carta de nuestra Organización de los Estados Americanos. Esos mismos que dan savia y sustancia al texto constitucional que se aprobara en Venezuela recientemente, mediante un Referéndum Nacional.

Desde este Consejo Permanente, recinto irrigado por la impronta telúrica de Simón Bolívar, EL Libertador, nuestro gobierno ratifica su compromiso histórico en la búsqueda de la mas amplia unidad americana; la mestiza, la meridional, la anglosajona, sin exclusiones de ningún tipo, y siempre con la mirada puesta en la felicidad y prosperidad de todos.

Señor Presidente:

El gobierno de Venezuela quiere dejar constancia de su reconocimiento al Secretario General – Doctor César Gaviria – por los tesoneros esfuerzos desplegados para modernizar la OEA y fortalecer el Sistema Interamericano.

La OEA no esta hoy sometida a la dinámica confrontacionista que caracterizó los momentos de la guerra fría. Tampoco es la expresión de aquellos aciagos tiempos en que dictaduras militares y regímenes autoritarios, se aposentaron en muchos países de América. No es tampoco un "sindicato de colonias", como una vez fuera calificada la Organización, por un prominente jefe de Estado caribeño. La OEA es hoy expresión de una nueva era. Encara inéditos desafíos y ensancha su agenda por obra y gracia de los pueblos y gobiernos de las Américas. Un equilibrio de fuerzas nacionales, diversas y plurales, se abre paso en la Organización.

Mi país quiere contribuir a la preservación y vigencia de este gran foro continental. Quiere promover decididamente la plena democratización de la sociedad internacional. En tal sentido, la no intervención, la autodeterminación de los pueblos, la soberanía y la igualdad jurídica de los Estados, constituyen principios sacrosantos de la Carta de la OEA, que prelan ante cualquier cláusula que altere la significación y alcances de estos principios.

Valoramos la significación histórica de la Democracia Representativa. Ella ha constituido, sin duda alguna, una alternativa superadora frente a las prácticas opresivas de regímenes dictatoriales que azotaron nuestro hemisferio. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela recoge las mas avanzadas doctrinas y normas jurídicas de nuestro tiempo.

Hoy se respetan en Venezuela toda las conquistas ciudadanas y populares que forman parte de las tradiciones libertarias de la humanidad: no hay un solo detenido político, florece la libertad de expresión, de organización y de pensamiento, como nunca antes en la historia Nacional. Se reestructura el anacrónico sistema político; surgen nuevas organizaciones y fuerzas en la sociedad civil, se recompone el movimiento social; se crean el Poder Ciudadano y el Poder Electoral.

Por eso hablamos de Democracia Participativa en Venezuela. Y entendemos a ésta, no como la negación de la Democracia Representativa que contiene principios rectores sin los cuales no puede haber convivencia democrática, sino que plantea una profundización y ampliación de sus conquistas. Libertad y justicia son los dos componentes de la renovada Democracia Participativa que podría constituirse en una etapa superior de la Democracia Representativa, su desarrollo y perfeccionamiento.

La democracia bolivariana es profundamente Participativa porque establece mecanismos constitucionales a ser ejercidos por los venezolanos y venezolanas garantizando así el protagonismo de la sociedad en las instancias fundamentales del Estado, como en la formación, ejecución y control de la gestión pública, actividad que gravita de manera determinante en el destino de los pueblos y en el bienestar de sus generaciones.

Se ha producido en muchos de nuestros países una separación entre lo que se predica y lo que se hace; una dicotomía entre la teoría de la Democracia Representativa y la manera como ella ha funcionado en América Latina y El Caribe.

Venezuela respalda la labor que cumple la Unidad para la Promoción de la Democracia en el hemisferio. Propone diseñar una metodología para que las Misiones de Observación Electoral contribuyan al fortalecimiento de las instituciones democráticas y a la transparencia y credibilidad de los procesos electorales en la región. Se trata, ciertamente, de establecer reglas claras.

Señor Presidente:

En el marco del fortalecimiento de las instituciones democráticas debe abordarse los temas vinculados a la lucha contra la corrupción. Mi gobierno libra una batalla sin cuartel contra ese flagelo que socava las bases éticas de nuestras repúblicas.

Venezuela es parte de la Convención Interamericana contra la Corrupción, suscrita en Caracas en 1996, y participa activamente, en concierto con todos los Estados miembros, en la elaboración del documento mediante el cual se creará el Mecanismo de Seguimiento para implementar esta Convención.

Venezuela asume como bandera de transformación democrática la promoción y defensa de los derechos humanos, los cuales constituyen la columna vertebral de nuestro sistema constitucional.

Reconocemos el trabajo que realiza la Comisión Interamericana de Mujeres, en cuyo Comité Directivo Venezuela ejerce la Vicepresidencia. Respaldamos el Programa Interamericano sobre la Promoción de los Derechos Humanos de la Mujer y la Equidad e Igualdad de Género.

La actual Constitución de Venezuela reconoce ampliamente los derechos ancestrales de los pueblos indígenas. Daremos nuestra contribución en el debate sobre el Proyecto de Declaración Americana de los Derechos de esos pueblos.

Es urgente y necesario que se ratifique la Convención Interamericana de Derechos Humanos y se acepte la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Que se evalúe exhaustivamente la efectiva promoción de estos derechos y amplíen adecuadamente las responsabilidades en el marco de la Comisión y de la Corte que rigen la materia.

Señor Presidente:

La Agencia Interamericana para la Cooperación y el Desarrollo representa para Venezuela, el nuevo brazo ejecutor de la Cooperación; un mecanismo para reducir y, Dios quiera, eliminar, la pobreza en la región. En el ejercicio de la Vicepresidencia de la Junta Directiva, estamos haciendo esfuerzos en este sentido.

Superar la pobreza es uno de los mas grandes desafíos en nuestro hemisferio. A la par de la proliferación de regímenes políticos que adhieran la democracia representativa, se han expandido también las calamidades sociales que padecen las mayorías populares. Nuestras democracias representativas son imperfectas y, por tanto, perfectibles. Libertad sin justicia es una libertad quimérica, así como justicia sin libertad es una mascarada.

Señor Presidente:

Venezuela le asigna al tema del desarrollo sostenible una importancia fundamental. Por eso ha coadyuvado a que se consolide una plataforma común sobre este tema. En la actualidad nuestro país ejerce la Presidencia del Grupo de Trabajo encargado de preparar la Reunión Extraordinaria de la Comisión Interamericana de Desarrollo Sostenible, donde trabaja con esmero y determinación.

Desde que se inició el proceso de Cumbres, en 1994, no se había producido una convergencia tan grande entre los principios y aspiraciones de los países del hemisferio. Próxima está la fecha de la III Cumbre de las Américas. En ese magno evento, a realizarse en Quebec, Venezuela reafirmará su compromiso de continuar trabajando mancomunadamente con todos los países de la región.

Debemos unificar enfoques con miras a fortalecer la Estrategia Antidrogas del Hemisferio, para la lucha contra el tráfico y consumo ilícito de drogas. La aprobación del Mecanismo de Evaluación Multilateral, adoptado en el marco de la Comisión Interamericana contra el Abuso Ilícito de las Drogas, representa el instrumento único e idóneo en la implementación de esa estrategia. Los esfuerzos nacionales y multilaterales deben basarse en los principios del respeto a la soberanía, la jurisdicción territorial de los Estados y la responsabilidad compartida.

Los cambios en la estructura de poder mundial exigen de los líderes de nuestro hemisferio, una urgente revisión del sistema de seguridad colectiva, basado en el TIAR, para enfrentar las complejidades cambiantes suscitadas luego del fin de la guerra fría.

El regionalismo constituye la mejor opción para un régimen de seguridad, que respete los principios de reciprocidad y autodeterminación e induzca a los países de la región a asumir las responsabilidades y costos inherentes a la seguridad.

Los tiempos actuales exigen la elaboración de una nueva agenda hemisférica, de un renovado concepto de seguridad no circunscritos exclusivamente a la dimensión militar, sino que incluya lo político, lo económico, lo social, lo cultural y lo ambiental, con una visión de futuro que oriente las acciones para el logro de la paz, el desarrollo y el bienestar de los pueblos.

Venezuela espera que en el marco de la OEA podamos avanzar en la discusión de los nuevos enfoques de seguridad, que permitan a breve plazo, celebrar la Conferencia Especial de Seguridad, cuyas deliberaciones nos deben aproximar al ideal de la humanidad: paz y bienestar para las generaciones presentes y futuras.

Señor Presidente:

Venezuela se sumará vigorosamente al trabajo institucional que demande nuestra Organización, procurando aproximaciones solidarias y consensos creativos.

Muchas Gracias, Señor Presidente

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