Washington, D.C., 05 de febrero de 2002
El libro es como el aire y la arena, no tiene principio ni fin. El escritor Jorge Luis
Borges cuenta que un día se apareció a su casa en Belgrado, un hombre de pobreza
decente. Vestía de gris y cargaba una mochila de color gris. El visitante era de Orcadas. Vendo Biblias le dijo. En la casa del
humanista había varias Biblias. Una inglesa, la primera de John Wiclif. Otra de Cipriano
de Valera, la de Lutero. Y un ejemplar latino de la Vulgata. Como usted ve, no son
precisamente Biblias lo que me falta, comentó. Al cabo de un
prolongado silencio, el hombre contestó: No sólo vendo Biblias. Puedo mostrarle un
libro sagrado que tal vez le interese. Lo adquirí en los confines de Bikanir. Abrió la valija y lo
colocó sobre la mesa. Era un volumen en octavo, encuadernado en tela. Libro que, por su
estado, quizá había pasado por muchas manos. Lo examinó y le
sorprendió su inusitado peso. En el lomo decía Holy Writ y abajo Bombay. Será del siglo
diecinueve, observó Borjes. No sé. No lo he sabido
nunca, fue la respuesta. Borges abrió el libro al azar. Los caracteres le eran
extraños. Las páginas le parecieron gastadas y de pobre tipografía, estaban impresas a
dos columnas a la manera de una Biblias. El texto era apretado y estaba ordenado en
versículos. En el ángulo superior de las páginas había cifras arábigas. Llevaba una
pequeña ilustración, como es de uso en los diccionarios: un ancla dibujada a la pluma,
como por la torpe mano de un niño. Borges narra que fue entonces cuando el desconocido le
dijo: Mírela bien. Ya no la verá nunca más. Para ocultar su
desconcierto le dijo: Se trata de una
versión de la Escritura en alguna lengua indostánica, no
es verdad?, preguntó . Lo adquirí en un
pueblo de la llanura, dijo, a cambio de unas rupias y de la Biblia. Su poseedor no sabía
leer. Sospecho que en los Libros vio un amuleto. Era de la casta más baja, sin
contaminación. Dijo que su libro se llamaba el Libro de Arena, porque ni el libro ni la
arena tienen principio ni fin
Si el espacio es
infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en
cualquier punto del tiempo
. Ya en el tercer milenio
antes de la era Cristiana se empleaban en Egipto los rollos de papiros, donde los escribas
recogían con su pluma o cálama textos sagrados, políticos, comerciales o
literarios
El texto más importante de los conocidos de esta cultura es el Libro de
los Muertos, que data de unos 1800 años antes de la era cristiana
Destacable es la
colección de Nínive, reunida hacia 650 antes de Cristo, por el Rey asirio Asurbanipol. La palabra libro se
deriva de liber en latín y de biblos en griego; nombre
de sustancias o telillas
que se hallan entre la corteza exterior de los árboles
y su tronco, de las cuales se sirvieron los antiguos para escribir. Para el Estado
venezolano el libro como factor indispensable en la difusión del conocimiento, es una
pieza sacra. Por ley se establece que, es deber del Ejecutivo nacional, promover la
lectura. Y, al considerar que la actividad editorial es
fundamental, promueve la edición del libros
educativos, técnicos, científicos y culturales. El Ministerio de
Relaciones Exteriores, en este contexto, favorece la exportación del libro venezolano por
medio de convenios y otras acciones que promuevan su colocación en el exterior, y apoya
la presencia de obras de autores nacionales en ferias y exposiciones internacionales. El acto de hoy tiene,
por lo tanto, una significaciones especiales. Por un lado hacemos entrega a la Biblioteca
Cristóbal Colón de la OEA, de la Colección El Dorado editada por Monte Avila. Institución del Estado venezolano, con
más de 30 años de actividad. Y por el otro presentamos ante este distinguido auditorio siete (7) libros
de reciente publicación en nuestro país. Monte Avila se propone
apoyar al escritores venezolanos y extranjeros. El fondo editorial es variado y rico en contenidos. Esta Colección
contiene aportes teóricos o ensayísticos de especialistas
en los más diversos temas del saber humanístico, científico y
tecnológico. En un radio de acción que va desde la crítica literaria a hasta la
física, la filosofía, y la cibernética. Esta Colección forma
parte de unas quince (15) colecciones más que produce Monte Avila. Se publica en formato
de bolsillo con el propósito de hacer estos libros más asequibles en su costo. Se cuenta
actualmente en su fondo editorial con más de dos mil títulos, de los cuales 800 se
encuentran en plena circulación. Señor Sub-Secretario
General. Distinguidos Embajadores, Embajadoras e invitados especiales. Cuando en días pasados
donamos a la Biblioteca Colón, la Colección Ayacucho,
sugerí que la OEA convocara una reunión de las editoriales de los 34 Estados
que conforman este foro, con el propósito de estudiar la viabilidad de realizar
coediciones y ediciones de libros fundamentales del pensamiento hemisférico y de interés
mutuos. HOY, ratifico nuevamente esta propuesta. Las bondades de un
proyecto de esta naturaleza son, por demás,
obvias. De este modo estaríamos contribuyendo a la integración verdadera: la
integración espiritual e intelectual de nuestros pueblos. Les invito a que
hagamos nuestro este hermoso sueño borgiano:
Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros, hay quienes no pueden imaginar
un mundo sin agua. En lo que a mi se refiere soy incapaz de imaginar un mundo sin
libros. Ver video de la intervención del Embajador Jorge Valero con motivo de la Donación. Para ver el video se require |