INTERVENCION DEL PROFESOR ARISTÓBULO ISTÚRIZ,
MINISTRO DE EDUCACIÓN Y DEPORTE
DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN EL ACTO DE APERTURA DEL ENCUENTRO CONTINENTAL:
“DIALOGO MINISTERIAL SOBRE LA CARTA SOCIAL DE LAS AMÉRICAS”
Señor Presidente de la República, Comandante Hugo Chávez Frías; señor Presidente de la Asamblea Nacional, Diputado Nicolás Maduro; doctor José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA; doctor José Vicente Rangel, Vicepresidente de la República; doctor Alí Rodríguez, Canciller de la República; doctor Jorge Valero, Represente de Venezuela ante la OEA; señora Vicecancillera Mari Pilli Hernández; Filinto Durán, Diputado al Parlatino; señoras y señores.
En representación de los ministros del Gabinete Social, quienes integramos el Consejo de Ministros del Gobierno Bolivariano que preside nuestro Comandante Hugo Chávez Frías, seguros de interpretar el sentir de todo el gobierno revolucionario bolivariano y el sentimiento de nuestro glorioso pueblo queremos darle a todas y a todos los representantes de países hermanos presentes en este encuentro continental convocado para un diálogo ministerial sobre la Carta Social de las Américas, la más calurosa bienvenida a esta tierra la patria del Cacique Guaicaipuro , del negro José Leonardo Chirinos, del Libertador Simón Bolívar, del Generalísimo Francisco de Miranda, de Antonio José de Sucre, el Gran Mariscal de Ayacucho, de Josefa Camejo y otros tantos hombres y mujeres que derramaron su sangre y han dado su vida por la libertad, la independencia y la soberanía. En nombre de todos ellos y de los venezolanos y venezolanas convencidos de que un mundo mejor es posible, reconocemos y agradecemos muchísimo el esfuerzo realizado por cada uno de ustedes para hacer posible este evento.
Llegan ustedes a nuestro país en momento de cambios profundos cuando los venezolanos estamos empeñados en refundar nuestra república en paz y en democracia, estamos obligados por la Constitución Bolivariana a construir una sociedad democrática, participativa, protagónica, multiétnica y pluricultural, hacemos esfuerzos para avanzar desde una democracia fundamentalmente política a la construcción de una democracia social, estamos transitando un proceso de construcción de un Estado de justicia que dé viabilidad al Estado de Derecho porque heredamos el peso de una enorme deuda social sobre los hombros de nuestro pueblo en medio de grandes y profundas desigualdades.
Construir una democracia social le hace avanzar hacia la universalización de los derechos y un estado de justicia en el marco del humanismo, donde el ser humano sea lo más importante, es el objetivo y es el norte de los cambios que hoy se experimentan en nuestro país. Ese es el objetivo de la revolución bolivariana, de la revolución bonita, como lo llama el compatriota Comandante Hugo Chávez Frías.
El gobierno bolivariano preserva y valora los derechos políticos y civiles, y entendiendo que éstos por sí sólo no garantizan la democracia, hemos asumido junto a nuestro pueblo y con el Presidente Chávez a la cabeza, enlazados por el principio de la corresponsabilidad, una lucha para conquistar y hacer realidad los derechos sociales, económicos y culturales; además, de garantizar los derechos políticos y civiles. Todo esto con el fin de alcanzar la verdadera democracia donde todos y todas, los ciudadanos y ciudadanas de la República, aprecien y valores la democracia como forma de gobierno porque ésta está consustanciada con sus condiciones de vida, procurando y generando la felicidad de todos. A nuestro juicio, allí está la clave para la estabilidad política, para la gobernabilidad y el camino a seguir para consolidar el destino de la democracia.
Invito a recordar las conclusiones del informe del PNUD, el destino de las democracias en América Latina está ligado a la capacidad de nuestros gobiernos para dar respuesta a los graves problemas sociales que afectan a los países de la región. Esta concepción de la democracia que impera en la conciencia de la mayoría de los venezolanos y que hoy promovemos y estamos consolidando desde el gobierno bolivariano, es el producto de las lecciones aprendidas, de experiencias históricas recientes vividas por nuestro pueblo, lo que nos condujo a buscar alternativas para intentar superar las limitaciones de la democracia formal representativa, impulsar la participación y el protagonismo y dotas de contenido social a nuestra democracia. El modelo de democracia representativa se instauró de manera definitiva en Venezuela a partir de 1958; la e4moción y las expectativas generadas fueron muchas, pero éstas se fueron desvaneciendo con los años, en la medida en que los gobiernos democráticos (entre comillas) afianzaban la representatividad, asumían las formalidades de la democracia y enfatizaban el contenido político, y aún en medio de un régimen de libertades públicas, de libertad de expresión y de convocatoria periódica a elecciones. En esa misma medida se abandonaba la atención a la gente y sus problemas fundamentales; se negaba, se fue negando la participación y fuimos presenciando el crecimiento progresivo y acelerado de la exclusión.
El disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales pasó a ser un asunto del mercado en nombre del neoliberalismo; la gente dejó la política a los políticos, el pueblo perdió la esperanza, dejó de creer; la democracia y la política pasan a ser un asunto de las élites beneficiarias del poder político y económico, de los partidos, y dentro de estos, a los cogollos, sin que a nadie le importara se instauró una democracia sin gente, ésta perdió el interés por lo público ya que lo público dejó de pertenecerle a la gente, y los políticos estaban tan ocupados en lo formal, que no tenían tiempo para la gente; dejó de interesarles lo social hasta que ocurrió lo que tenía que ocurrir, el pueblo no aguantó más, se lanzó a la calle solos, tratando de hacer justicia por sus propias manos. Como siempre, las élites usaron la Fuerza Armada para reprimirlo y las calles se ensangrentaron una vez más. Centenares de muertos quedaron en ellas, y todo en nombre del orden, de la paz y de la democracia.
Aquello fue un latigazo a la conciencia de todos los venezolanos, y fueron muchos los comentarios que surgieron. A los venezolanos no les interesa la democracia porque a la democracia no le interesa los venezolanos; a la democracia venezolana la hace falta contenido social, dijeron otros. La gente fue despojada de lo público, se abandonó lo que es de todos, se abandonó lo social, se consolidó una democracia sin gente. En fin, para nadie es un secreto lo que ocurrió en Venezuela aquel 27 de febrero, conocido en el mundo con “El Caracazo”. Esto es bueno recordarlo para que se sepa el por qué surgió el 24 de febrero y cómo surgió el liderazgo del Presidente Chávez y su relación con nuestro pueblo; sólo así podríamos entender el por qué la convocatoria a una asamblea nacional constituyente originaria, cuando a los venezolanos nos llegó el momento de saber lo que no queríamos y necesitábamos de un mecanismo democrático y participativo para acordarlo sobre el modelo de país que debíamos construir para sustituir el del pasado. De ese hermoso proceso de participación y protagonismo de nuestro pueblo, que fue el proceso constituyente, surgió la constitución bolivariana, aprobada en referéndum en 1999. La constitución bolivariana, amigos y hermanos del continente, no es el país que tenemos, la constitución es el país que soñamos, el país que queremos, el país por el cual luchamos, el país que estamos obligados a construir. Nuestra constitución es de las más democráticas que se conozcan, tanto por su contenido como por el proceso seguido para su elaboración y aprobación. Gracias a ella el Presidente Hugo Chávez es el único mandatario del globo electo por su pueblo, cuyo mandato a mitad del período, después de haber soportado un golpe de estado, un golpe financiero, un proceso de sabotaje petrolero, un plan de conspiración mediática y hasta la presencia de grupos armados irregulares de los denominados paramilitares, fue sometido a evaluación por parte del pueblo aplicando la institución del referéndum revocatorio contenido en nuestra constitución y el respaldo popular del pueblo venezolano convirtió el referéndum revocatorio en una especie de referéndum ratificatorio que consolida el proceso revolucionario bolivariana.
Lo más importante de todo este proceso es que nuestro pueblo ha demostrado marcados avances en el desarrollo de la conciencia política, en la capacidad de organización social y de movilización popular en defensa de los logros y conquistas sociales de la revolución bolivariana.
Así lo demostró frente al golpe de estado el 11 de abril, cuando el pueblo en la calle salió en defensa de la constitución y en menos de 48 horas rescató el palacio y volvió a colocar al Presidente Chávez en Miraflores.
Frente al sabotaje petrolero, el pueblo tomó las instalaciones y garantizó el retorno al normal funcionamiento de la industria y en el referéndum del 15 de agosto de 2004, hace apenas un año, la presencia masiva del pueblo en las mesas electorales sorprendió al mundo, como nunca antes en la historia había ocurrido en el país.
Son éstas, entre otras, demostraciones contundentes del nivel de politización de nuestro pueblo y del compromiso de nuestro pueblo con la democracia.
¿Por qué ocurre esto en Venezuela ahora? Podríamos responder esta pregunta con las expresiones acuñadas por nuestro Ministerio de Información y Comunicación, “porque Venezuela ahora es de todos” ó “porque Venezuela cambió para siempre”. Pero no. Esto es posible en la Venezuela actual por cuanto a diferencia del resto de gobiernos que hemos tenido, existe un proyecto de país. Los demás gobernantes han llegado con un programa de gobierno. Hugo Chávez Frías y la Revolución Bolivariana llegaron con un proyecto de país.
Proyecto de país que está expresado en una constitución. La constitución para nosotros es ideario político, es filosofía política, es proyecto de país, y ésta es patrimonio colectivo del pueblo, gracias al carácter participativo y protagónico de nuestra democracia, porque existe un pueblo y un gobierno dispuestos a hacer realidad dicho proyecto y al frente de estos, del pueblo y del gobierno, existe una voluntad política y un liderazgo comprometido, con credibilidad, que ha entregado su vida a la concreción de este proyecto, como lo es nuestro Comandante, Presidente Hugo Chávez Frías.
Esto es posible en Venezuela porque el pueblo asumió las Leyes Habilitantes de manera conciente sabiendo que las mismas estaban destinadas a defender sus intereses y porque se sentían beneficiaros de ellas. Ejemplo concreto, la Ley de Hidrocarburo permitió el control de la industria por parte del Estado, asumir la internalización petrolera frente a la internacionalización, defender la política de precio justo, la creación del fondo social petrolero, lo que hace posible que la gota de petróleo ahora llegue por primera vez a nuestro pueblo.
La Ley de Tierras ha permitido enfrentar latifundio, estimular la producción agropecuaria, permitir la entrega de títulos de propiedad a campesinos por más de dos millones de hectáreas. La Ley de Microfinanzas, ha facilitado la democratización del acceso al crédito, la creación de organismos populares de financiamiento a los proyectos de economía social, con plazos muertos, con tasas preferenciales. La Ley de Pesca, al enfrentar el impacto de la pesca de arrastre sobre nuestra fauna marina, ha permitido la recuperación de nuestras especies. La protección de la pesca artesanal, el mejoramiento de la calidad de vida en nuestras costas, asumir las misiones como una estrategia para garantizar la inclusión social de millones de excluidos del disfrute del derecho fundamental como la salud, la educación la identidad, la capacitación y el trabajo, la alimentación, la cultura, la vivienda y el habita, el acceso al agua potable y el saneamiento ambiental, el derecho a la propiedad de la tierra, entre otros, son logros que hoy puede exhibir con orgullo, Venezuela, como producto de la Revolución Bolivariana.
Diecisiete millones de compatriotas con asistencia médica garantizada las 24 horas del día pudiendo disponer de más de 130 medicamentos gratis en los módulos de atención primaria en la Misión Barrio Adentro. Las Clínicas Populares, los medicamentos gratuitos a los enfermos del Sida, los niveles de vacunación de nuestros niños, 56,000 operaciones quirúrgicas oftalmológicas en lo que va de año en la Misión Milagro teniendo como meta 100,000 casos y la extensión del programa a otros países del continente.
Quince millones de beneficiarios en la Misión Mercal garantizando el acceso a la alimentación, las casas de la alimentación, el Mercal Protección, los mercalitos, cerca de 4 millones de excluidos de la educación incorporados a los diferentes niveles del sistema educativo, 500,000 de ellos con becas de US$100 mensuales, 1,500,000 compatriotas alfabetizados en dos años en la Misión Róbinson, los que nos permite decretar a Venezuela como territorio libre de analfabetismo. 1,365,000 compatriotas cursando la prosecución al sexto grado, organizados en cooperativas. En la Misión Róbinson II, más de 800,000 estudiantes de bachillerato en la Misión Ribas, más de 350,000 estudiantes incorporados a la Educación Superior en la Misión Sucre, creación del sistema de educación bolivariano asumiendo la educación inicial con el Proyecto Simoncito, 4,000 escuelas bolivarianas con tiempo completo con bibliotecas de aula, el programa de alimentación escolar beneficiando a más de 1,100,000 estudiantes con el desayuno, el almuerzo y la merienda, 350,000 compatriotas organizados socialmente para la producción en procesos de capacitación y con acceso al financiamiento de los proyectos productivos en la Misión Vuelvan Caras, la democratización de las tecnologías de la información y la comunicación y más de 5,000,000 de compatriotas que no existían y que ahora asumen la ciudadanía plena y pueden ejercer sus derechos políticos al ser beneficiados de la Misión Entidad.
Son estos, algunos de los programas y planes sociales desarrollados por el Gobierno Revolucionario Bolivariano destinados a promover la búsqueda de una de las líneas estratégicas que planteó el Presidente Chávez en su programa de gobierno, el equilibrio social, su desarrollo y aplicación práctica nos motivó a elaborar la propuesta de Carta Social de las América, a partir de un papel de trabajo elaborado y aprobado en la Segunda Cumbre de la Deuda Social convocada por el Parlamento Latinoamericano. El mismo fue sometido a la consideración de miles de compatriotas y a una gran cantidad de organizaciones sociales en los diferentes rincones del país. Todos ellos dieron sus aportes y allí surge el documento papel de trabajo que acompañó la propuesta presentada en el seno de la OEA por nuestro Embajador Jorge Valero, después de un largo camino recorrido desde Québec, y es bueno recordarlo la Cumbre Presidencial donde se aprobó la fecha del 2005 para el ALCA y donde se dio un debate sobre la democracia, el único voto salvado fue el del compatriota Presidente Hugo Chávez Frías.
¿Cuánta agua ha transcurrido desde abril del 2001 en Québec a Caracas, 2005, agosto? Después de ese largo camino recorrido, la voluntad política se expresó a favor de una Carta Social de las Américas en la Trigésima Cuarta Asamblea General Ordinaria de la OEA, realizada en Quito, Ecuador en junio del 2004; más tarde en octubre del mismo año, se designó el grupo de trabajo, y en mayo del 2005 se asigna a nuestro Embajador y por lo tanto a nuestro país, es decir, a nosotros, la tarea de presidir el grupo de trabajo, el cual iniciará sus labores el próximo 1 de septiembre de este año; a partir de allí, se inicia formalmente las negociaciones de la Carta Social de las Américas.
Compatriotas, hermanos del continente, hoy es 28 de agosto, este encuentro continental convocado para un diálogo ministerial sobre la Carta Social de las Américas en la antesala de la instalación del grupo de trabajo, tiene un objetivo: reunirnos en una mesa de trabajo los ministros del área social con nuestros compatriotas embajadores ante la OEA, quienes forman parte del grupo de trabajo; junto a la representación de organismos internacionales, debemos producir un diálogo democrático, abierto, franco y libre sobre la Carta, sin presión alguna; sin la firma de acuerdos, sin documentos en que concluir será un diálogo inconcluso. Vamos a expresar nuestras ideas, nuestras propuestas, nuestras iniciativas, y todas ellas deben ser recogidas y asumidas por el grupo de trabajo, como insumos en el proceso de negociación de la Carta Social; junto a los papeles y documentos que ya han sido presentados por algunos países.
El diálogo ministerial de Caracas debe servir de ambientación al inicio del proceso de negociaciones. Nosotros los venezolanos, aspiramos que la misma concluya su misión en el tiempo suficiente para que el documento final pueda ser aprobado en la próxima Asamblea General Ordinaria. Igualmente pensamos en la necesidad de elaborar un plan de acción que acompañe a la Carta Social, como documento filosófico y principista, con un conjunto de acciones programáticas dirigidas a respaldar las diferentes regiones del continente y a los países miembros de la Organización, en los esfuerzos realizados para garantizar los derechos sociales, económicos y culturales.
Me atrevo a ratificar el que propusimos ahorita en la Conferencia Interamericana de Educación, creo que la OEA debe asumir con toda la fuerza, un plan continental de alfabetización. En el año 2000 Presidente, había 38 millones de analfabetos en América Latina, en 2005 hay 43 millones de analfabetos en el continente. Creo que es una tarea impostergable para la Organización de Estados Americanos. Con la aprobación de la Carta Social de las Américas, la OEA tendrá además de la carta fundacional, 2 instrumentos: la Carta Democrática Interamericana referida fundamentalmente a derechos políticos y civiles, y la Carta Social de las Américas referida a los derechos sociales, económicos y culturales. Esto permitirá ampliar el concepto de la democracia más allá de los derechos políticos y civiles, y permite a la OEA dedicarse con más fuerza a la lucha contra la pobreza y las inequidades en el continente.
Señor Secretario General, usted tiene la oportunidad histórica de transformar el Foro Hemisférico. Cuente con los venezolanos. Muchas gracias.