Bicentenario.tif

 

 

Intervención del Embajador Roy Chaderton Matos, Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela ante la Organización de los Estados Americanos

Washington DC, 26 de Agosto de 2009

 

 

INJERENCIA DE LA OLIGARQUIA COLOMBIANA EN LOS ASUNTOS INTERNOS DE VENEZUELA

 

 

Gracias Señor Presidente,

Antes de referirme a la intervención, al documento que acaba de leer el Señor distinguido Embajador de Colombia, quiero decir dos cosas.

En primer lugar unas palabras de excusas a la Delegación de Argentina por no haber estado aquí a tiempo para rendir homenaje al Libertador José San Martín, cuya impronta en la historia de América merece retórica pero sobre todo merece seguimiento por todo lo que aportó a la integración de nuestro Continente el Libertador de Argentina, el Libertador de varios países como nuestro Libertador, Libertador de Venezuela y de Colombia y de otros países. Pero quería referirme también a los avances que hemos hecho por encima de las intrigas históricas y de las intrigas de académicos, especialistas anti-argentinos y anti-venezolanos y expresar el sentimiento de que hoy más que nunca, siguiendo el ejemplo de nuestros Libertadores, estamos unidos y cercanos argentinos y venezolanos.

No es por accidente que en uno de los salones principales de San Martin, sede de la Cancillería Argentina, haya un hermoso cuadro que representa la entrevista de ambos Libertadores en Guayaquil; pero repitiendo algo que dijo la Presidenta Argentina, tampoco es poca cosa que el Libertador San Martin a la fecha de su muerte el 17 de Agosto de 1850, haya tenido en su casa en Boulogne-sur-Mer un retrato del Libertador Simón Bolívar. Ese es un ejemplo maravilloso que toca nuestro corazón, pero que también toca nuestro cerebro, que es el que debemos utilizar en situaciones como ésta.

Por el otro lado, nuestra expresión de solidaridad y de condolencia a la Delegación de los Estados Unidos. No es poca cosa lo que el Senador Ted Kennedy ha hecho por los Estados Unidos, no es poca cosa el ejemplo que ha dado al mundo por su compromiso con los temas más sensibles y a la vez mas polémicos vinculados a los derechos humanos y sobre todo al derecho al crecimiento, al desarrollo social, a la protección de los mas débiles, a la protección de los frágiles y a convertirse él en un faro, en un ejemplo de lo mejor de la democracia de los Estados Unidos. Por eso su desaparición como patriarca de una familia que se ha ganado el respeto y el aprecio internacional y con la cual estamos comprometidos, por cierto en algunas empresas de carácter social, yo le quiero decir al Representante de los Estados Unidos que para Venezuela también es una pérdida importante.

García Márquez y la Biblia, confieso que no sé por dónde comenzar. Quizá rápidamente comience desde hace aproximadamente doscientos años, cuando nació la hermandad que nadie puede quebrar ni destruir entre Colombia y Venezuela, entre Venezuela y Colombia; y hablo como uno de los diplomáticos de carrera de Venezuela que se ha sentido más comprometido por el acercamiento de nuestros países y por su imbricación en una empresa de integración que nos fortalezca dentro de la comunidad internacional y que nos permita servir mejor a la causa de la democracia y de la libertad y de la justicia social, sin la cual cualquier democracia y cualquier libertad es precaria.

Como no estoy hablando de 200 años para acá, si me gustaría hablar de 60 años para acá, a partir del magnicidio de Jorge Eliecer Gaitán y de cómo a lo largo de estos 60 años una serie de males causados por la gestión de la oligarquía económica y social de Colombia se ha vertido inmisericordemente sobre el territorio venezolano. La violencia política que parece una desafortunada identidad de las gestiones de la oligarquía colombiana y que ha resultado en permanentes, repetitivos encuentros fratricidas, que no cesan pero que también nos tocan a nosotros, porque de alguna manera muy clara la situación de Colombia provocada por sus Gobiernos ha intervenido y han interferido sin cesar en los asuntos internos de Venezuela.

No sé si comenzar en orden alfabético de cosas que ocurren en la frontera y más allá de la frontera, parecen anecdóticos pero voy a explicar porque no lo son. El abigeato, el robo de vehículos y aviones, la violación permanente de nuestras fronteras por regulares e irregulares, que siempre han sido manejados con discreción por nuestros gobiernos y especialmente por el Gobierno del Presidente Chávez, los secuestros, el sicariato, el narcotráfico, la presencia de paramilitares en Venezuela y la inmigración ilegal. En más de una ocasión nuestras Fuerzas Armadas se han enfrentado con fuerzas irregulares de Colombia que han violado nuestras fronteras, pero también han capturado a militares colombianos que han entrado a nuestro territorio disparando y de esto no se sabe porque no hemos hecho un escándalo.

Durante mi gestión como Embajador en Bogotá en más de una ocasión tuve que atender casos de estos, de militares oficiales o sub oficiales de Colombia, soldados  rasos capturados y devueltos de inmediato sin ruido; inclusive el caso de los paramilitares, hace apenas, ya no recuerdo, fue hace dos años o tres años que en las afueras de Caracas capturamos doscientos paramilitares colombianos, jovencitos entrenados, uniformados y hospedados por un venezolano de origen cubano, anticastrista que preparaba un asalto con uniformes venezolanos sobre el Palacio de Gobierno de Venezuela para provocar un desastre en vista de que ya en otras intervenciones habían fracasado. Sin embargo, esto se manejo con la prudencia y discreción que corresponde a un Gobierno hermano y a un Gobierno democrático que conoce esa vinculación histórica con Colombia.

Pero el caso de la inmigración ilegal es muy interesante, porque en diversas ocasiones de nuestra historia muchos de esos inmigrantes recibieron malos tratos por parte de privados venezolanos, y su situación irregular no fue resuelta sino hasta la llegada del Presidente Chávez al poder, quien les reconoció en primer lugar su existencia como seres humanos, que reconoció sus aportes al desarrollo de Venezuela y que les reconoció que eran habitantes de la misma casa. No es poca cosa que en Venezuela el 15% de su población sean ciudadanos de origen colombianos y no es poca cosa que la oligarquía colombiana no se dé por enterada. Si ustedes leen por ejemplo las revistas frívolas colombianas que son de altísima calidad para un público frívolo, cuando hacen reportajes sobre los colombianos en el mundo, aparecen de inmediato Paris, Londres, Roma y Nueva York, como en la base de los perfumes caros, pero los 4 millones y medio de colombianos, excluidos colombianos, que fueron a Venezuela en busca de esperanza y de oportunidad, ambas de las cuales obtuvieron, no se hace la menor mención. Inclusive debo decir algo, los sentimientos chauvinistas abrigados por algunos venezolanos en relación con Colombia desaparecieron bajo el Gobierno del Presidente Chávez, los sentimientos chauvinistas antivenezolanos de algunos colombianos bajo el Gobierno del Presidente Álvaro Uribe no ha hecho sino multiplicarse y fortalecerse con el apoyo de la dictadura mediática, que en cada uno de nuestros países cumple su misión de frustrar cualquier intento de reivindicación social, de justicia social.

En ocasiones históricas, hablando de intervención, las autoridades oligarcas de Colombia en momentos de locura procuraron avances de carácter militar sobre nuestro territorio, porque tienen algunas ambiciones geopolíticas que no logran satisfacer y que por cierto en este momento están alborotadas con motivo del tema de las bases.

En el año 52 hubo un intento sobre la Islas de los Monjes que fue frustrado por la respuesta de carácter militar no violenta que se dio en ese momento. Posteriormente, en al año 87 también aventuradas autoridades colombianas trataron de hacer una prueba de la capacidad de respuesta de los venezolanos incursionando en el Golfo de Venezuela con la corbeta llamadas Caldas. Entonces, cuando se habla de expansión uno pregunta ¿quién tiene ambiciones expansionistas?. Ah… se me olvidaban los asaltos ecológicos sobre Venezuela.

Aparte de todo esto, la creación de un ambiente mediático. Y es por eso que me voy a referir a Gabriel Márquez y a la Biblia. No voy a entrar en detalles, pero montajes sobre supuestos hechos intervencionistas de Venezuela, fantasiosos, como unos casos llamados Grannoble, Ballestas,  Serna Alzate. Imagínense ustedes que en un momento presentaron al Presidente Chávez, en visita oficial al Presidente Pastrana de Colombia,  como acompañado como escolta y como edecán por un combatiente de las FARC, y esa fantasía se desarrolló y durante varios días ocupó las primeras páginas de los periódicos de Colombia y por supuesto de los periódicos de la ultra derecha venezolana. El caso de un guerrillero llamado Buenahora, que por petición del Gobierno de Colombia y del Comisionado de Paz trasladamos a Cuba, con autorización obvia del Gobierno cubano, para curarle sus heridas y con el apoyo de la Cruz Roja Internacional y sin embargo nos presentaron como rescatando guerrilleros en territorio colombiano para llevarlos a Cuba. Pero no se metieron con Cuba; eran guerrilleros del ELN y fue por petición oficial colombiana.

Son muchos los casos, pero nos preocupa a nosotros una situación que pasados los años no termina de resolverse. Lo de las bases y el crecimiento de la presencia militar del primer contribuyente de esta Organización sobre el territorio colombiano lo que indica es que ni la lucha contra el narcotráfico ni la lucha contra el terrorismo ha logrado avanzar, y mire que hubo ocasiones de paz. En tiempos del Presidente Belisario Betancourt se firmó un acuerdo donde participaron las primeras fuerzas políticas y la extrema izquierda en armas decidió volver a la legalidad o ingresar a la legalidad y sin embargo, prácticamente uno tras otro de sus dirigentes fueron asesinados por organizaciones vinculadas a la oligarquía, formal o informalmente, a la oligarquía gobernante  en Colombia. No las voy a repetir acá, pero no puedo olvidar las palabras dramáticas que una vez me expresó el Presidente Belisario Betancourt haciendo mención a ese esfuerzo que hizo por la paz en Colombia; no hubo manera. Luego participamos en representación del Gobierno de Venezuela junto a representantes de otros países en las conversaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y con el ELN en El Caguán y en otros puntos de Colombia y en la Habana; y en cada ocasión aportando por petición del Gobierno de Colombia toda la influencia que podíamos ejercer junto con la comunidad internacional, para tratar de avanzar en esos acuerdos de paz; no se logró nada. Parece que hubiese adicción a la guerra.

Quería mencionar otra cosa, porque se habla de contactos irregulares y contactos irregulares los tiene dentro de la comunidad internacional todo el mundo con todo el mundo por razones de seguridad; pero aquí se olvida por ejemplo en el caso de las FARC, en tiempos del Presidente Clinton; la entrevista secreta entre representantes del Gobierno de los Estados Unidos, el señor Peter Romero acompañado creo que por el señor Phil Chicola, Jefe de la Sección Andina del Departamento de Estado, con representantes de las FARC, donde estuvo presente el señor Raúl Reyes, no recuerdo quienes otros estuvieron presentes allí. Eso fue frustrado, ese fue un contacto, el primer contacto de las FARC y los representantes oficiales del Gobierno de los Estados Unidos y eso fue frustrado por el asesinato posterior de tres indigenistas en los Estados Unidos, por cierto de izquierda, asesinados en Colombia y lanzados en territorio venezolano sus cadáveres; ese fue uno de los muchos autogoles de las FARC.

Todo esto para hacer una relación de cómo las políticas intervencionistas de la oligarquía colombiana se han convertido en un factor de inestabilidad e inseguridad en este Continente, una amenaza no sólo permanente sino creciente a la paz en el Continente y ahora a la paz regional; y antes de entrar en los últimos temas de la paz regional, quería recordar un detallito: el apoyo abierto de Ministros del Gobierno colombiano al Golpe de Estado contra el Presidente Chávez.

Podría referirme a unos comentarios que hizo en el año 2004 en el diario “Reforma” de México el Canciller Jorge Castañeda donde habla de como trataron de obtener el apoyo de México… ¡gracias México...! para respaldar maniobras diplomáticas de reconocimiento del llamado Gobierno del señor Carmona, México se negó.

Pero los Ministros del Gobierno de Colombia no tuvieron el menor pudor en hacer en público cosas que normalmente se hacen en privado, por aquello que llaman la razón de Estado. La Vicecancillera de Colombia atendiendo órdenes que recibió de sus superiores que estaban en la Cumbre del Grupo de Rio en San José de Costa Rica, desde Bogotá declaró su simpatía por el señor Carmona y dijo así que Carmona era una persona seria, honesta, comprometida con la integración, que esperaba mantener excelentes relaciones con él etc. etc. ¡Estaban de júbilo! y al contrario de algunos que conocemos, no celebraron en secreto y comenzaron a bailar antes de que llegase la orquesta. También la Ministra de Comercio Exterior, Ángela María Orozco, expresó su simpatía por ese campeón de la integración que era el señor Carmona y como si fuera poco, el Ministro de Finanzas de entonces, Juan Manuel Santos, hilarante y exultante, respaldó el Golpe de Estado en Venezuela; y es tan consistente Juan Manuel Santos que una semana después de haber regresado al poder, restituido por el pueblo en sus legitimas funciones el Presidente Chávez, ratificó su apoyo al Golpe de Carmona.        Y …¿dónde está Carmona actualmente?, en Bogotá, al lado de Venezuela, donde dicta clases en la Universidad de La Arboleda, protegido y bienvenido por las autoridades colombianas.

Pero el problema de la oligarquía colombiana, además no sé si existe la palabra, pero es de una constante insolidaridad con la familia, la familia somos nosotros, somos los vecinos, somos los miembros de esta región, somos los países suramericanos, centroamericanos, el hemisferio, como lo quieran llamar. Un caso patente es Las Malvinas. Sólo dos países latinoamericanos ofrecieron de alguna manera, no necesariamente sutil, su apoyo al Reino Unido cuando el asalto sobre las Islas Malvinas y cuando descubrimos nosotros, almas inocentes, que el TIAR era un instrumento anti soviético y que eso de potencias extra-continentales no se aplicaba al Reino Unido. Y aquí, en esta OEA, junto a la dictadura de Pinochet, la oligarquía colombiana se abstuvo de dar el respaldo a un país que había concitado el apoyo solidario de todos los pueblos y gobiernos de Continente, con las excepciones nombradas.

¡Caerle a bombazos al Ecuador!... ¡guerra preventiva!... y es preparación para otras guerritas que puedan venir por allá. Por eso quizá en algún momento tropas colombianas, siempre preparándose para adelantar los designios de la oligarquía, van a frentes de guerra a enfrentarse. Estuvieron en Corea. Por supuesto han recibido todo tipo de reconocimiento, del General Álvaro Valencia Tovar al más humilde soldado colombiano, por haber participado en esta guerra contra el comunismo internacional. Ahora aparentemente se preparan para ayudar a la gestión militar en Afganistán. Yo me pregunto ¿qué hace un colombiano en Afganistán?. Pueblo creativo, trabajador, responsable lo es, de eso no cabe ninguna duda y eso lo sabemos nosotros con los cuatro millones y medio de colombianos que viven en Venezuela, que han encontrado como ya dije esperanza, reconocimiento y algo tan simple como trabajo. Por eso me llamó mucho la atención el titular del Diario El Tiempo de Bogotá de ayer, titular muy optimista “Pobres en Colombia se redujeron a 46%”, en 2002 cuando empezó la era Uribe eran 52 .7%. Pero hay un puntico: “pero aumentan los indigentes”, aquí está, pero yo diría que los pobres en Colombia se han reducido notablemente porque han cruzado la frontera en busca de trabajo en mi país y en donde los hemos recibido como hermanos, a partir de Chávez especialmente que acabó con el anti-colombianismo en Venezuela, mientras Uribe desarrollo el anti-venezolanismo y por supuesto el anti-chavismo en Colombia.

Hay algo muy curioso en los últimos años, especialmente durante la era Bush, cada vez que pasaba una autoridad importante de los Estados Unidos civil o militar por Colombia lanzaba declaraciones y denuncias contra el Gobierno de Chávez, eso incluye a los comandantes del Comando Sur de los Estados Unidos, el Director de la DEA, el General Myers, Jefe del Estado Mayor Conjunto, la Señora Rice, desde territorio colombiano enfilando sus cañones contra Venezuela; yo me pregunto ¿qué ocurrirá cuando tengan cañones de verdad situados sobre territorio colombiano?. Eso sí, debo darles gracias de alguna manera al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, porque fue el único dirigente de los Estados Unidos durante la era Bush que en público no dijo nada contra el Gobierno de Venezuela...

Estos son patrones de conducta que es necesario utilizar y mientras todo esto ocurre, al mismo tiempo la oligarquía colombiana aspiraba que llegásemos este año a diez mil millones de dólares de comercio, donde la balanza se inclina definitivamente en favor de Colombia. El año pasado llegamos a siete mil millones de dólares. Hay quienes dicen que no son los Estados Unidos sino que es Venezuela el primer socio comercial de Colombia, porque a las cifras oficiales hay que agregarle las cifras no registradas del comercio intrafronterizo, que tiene sus peculiaridades y sus heterogeneidades.

Pero éste no es un problema venezolano. Lo que está ocurriendo, este debate traído a la OEA, es un elemento de distracción sobre la reunión de UNASUR que tendrá lugar en Bariloche el próximo viernes.  Pero donde quiera que se establezcan o se hayan establecido bases de la primera potencia del mundo, la primera potencia militar, económica, cultural, etc. etc., los vientos que la acompañan son de guerra. En Vietnam comenzaron con unas basesitas y unos grupos pequeños de asesores. Así van a comenzar ahora con estas famosas siete bases, que serán un periscopio sobre América del Sur y también un portaaviones, un portaaviones curioso, no sé cómo llamarlo, será un portaaviones de la cuarta flota, no sé, llamarlo el USS Uribe.

Pero alertamos a la comunidad internacional; hay países que por infortunio parecen adictos a la guerra y no salen de una para entrar a otra; como dentro de las situaciones internas hay países incapaces de resolver sus problemas y sus conflictos sociales y políticos y no hacen sino desarrollar una permanente política de guerra interna. En América Central hay ejemplos de cómo después de interminables matanzas se llegó a la paz con el apoyo de la comunidad internacional, a una paz difícil, a una paz polémica, pero una paz que ha probado ser duradera; y nuestros hermanos colombianos, por la manera como ha sido gestionada la dirección de ese país por la oligarquía social y económica, después de 60 años no avizoran la paz, sino que nos presentan un escenario de la guerra y la violencia.

Esas son las expresiones que quería hacer. Nos han obligado a ello, son muchos años, 60 años manejando con discreción los conflictos provocados por la acciones de la oligarquía colombiana en contra de Venezuela.

Comisiones Binacionales hemos tenido. En algunas ocasiones, como ciudadano, como venezolano, como hombre serio, me sentí humillado, cuando discutíamos la devolución de los vehículos robados en Venezuela. Estamos hablando de decenas de miles de vehículos robados a nuestro patrimonio nacional por bandas colombianas y nos encontrábamos frente a una pared legalista que hacía casi imposible la devolución a Venezuela de los vehículos identificados por las autoridades colombianas, pero nacionalizados por la aduana colombiana, lo cual era materia casi imposible. A sabiendas nosotros de que comandantes militares, autoridades civiles, locales y regionales, estaban utilizando para provecho propio los vehículos y eso incluye aviones, de los que en más de una ocasión fueron secuestrados en Venezuela.

Pero eso son objetos materiales, pero dentro de territorio colombiano tenemos a cientos de venezolanos secuestrados, víctimas del chantaje de bandas delictivas y cada vez que denunciamos estas cosas, ese maravilloso aparato de propaganda manejado por el primer productor de droga en el mundo, se moviliza para señalar a Venezuela como victimario cuando nuestra condición de todos estos años ha sido de víctima, de sujeto y objeto del intervencionismo de la oligarquía colombiana en Venezuela.

Por eso yo hablaba de García Márquez, porque es un realismo mágico y de pronto estos días en una declaración que leímos por allí, el primer consumidor de droga en el mundo y el primer productor de droga en el mundo declararon a Venezuela un narco estado; y aquí viene la Biblia y con la Biblia termino, la cita bíblica “viendo la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el ojo propio”, y yo lo que quiero decir es que se necesitarían miles de ojos para colocar las vigas que la oligarquía colombiana ha interpuesto en las relaciones fraternales entre Venezuela y Colombia, países hermanos, hijos del mismo padre y en cuyas tierras de Boyacá se mezcló la sangre de colombianos y venezolanos para darnos la independencia y la libertad. Es un valor que queremos apreciar, con el cual queremos ser consistentes y si eso se considera retórica, bienvenida sea la retórica, que a veces falta para definir todo lo grande, todo lo hermoso, todo lo importante, todo lo provechoso, todo lo beneficioso que significa una relación de hermandad entre Venezuela y Colombia, mas allá del odio clasista, más allá del sectarismo político, más allá de las inspiraciones fascistas.

Muchas gracias