Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos  
Presentación de la Misión de Honduras sobre el riesgo del proceso político institucional y/o el legítimo ejercicio del poder en la República de Honduras
Washington D.C., 26 de junio de 2009

Intervención del Embajador Roy Chaderton Matos

Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela  ante la Organización de los Estados Americanos

 

Gracias Señor Presidente

 

Voy a comenzar leyendo el Comunicado Oficial de los Gobiernos de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP).

 “Los países miembros de la Alianza Bolivariana de los de los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), manifestamos nuestro más firme respaldo al gobierno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales, en sus justas y decididas acciones por defender el derecho del pueblo hondureño a expresar su voluntad soberana y a impulsar un proceso de transformación social en el marco de la institucionalidad democrática.

Los gobiernos de los países miembros del ALBA – TPC, al conocer las serias denuncias de desestabilización e intento de golpe de Estado formuladas por el Presidente legítimo de la República de Honduras, declaramos que nos movilizaremos,  junto al digno pueblo hondureño, ante cualquier intento de la oligarquía de quebrantar el orden constitucional y democrático de esa hermana República centroamericana.”

 

Señor Presidente,

Aquí hablamos de apoyo institucional con nombre y apellido porque nadie en Honduras está amenazando la constitucionalidad de la Corte Suprema de Justicia, de la Fiscalía o del Congreso Nacional de Honduras, en realidad, aquí se trata de una maniobra política desestabilizadora con apoyo de la cúpula militar, y recalco eso, con apoyo de la cúpula militar en contra del Gobierno democrático del Presidente Zelaya para tratar de frustrar las reformas democráticas que con gran apoyo popular ha venido haciendo y creo que estamos a tiempo de actuar y con carácter de urgencia para evitar que una fiesta se nos convierta en tragedia. Digo fiesta porque la presencia del pueblo en las calles combatiendo por sus derechos y por su derecho a la participación en la construcción de la democracia tiene que tener un carácter de festivo en medio de las más difíciles circunstancias que puedan estar ocurriendo.

Tragedia lo que ocurrió en Guatemala después del derrocamiento del Presidente democrático Jacobo Arbenz y lo que siguió después en materia de horrores; tragedia lo que ocurrió en Chile cuando fue derrocado el Presidente Salvador Allende, Presidente democrático, un Presidente de izquierda que fue abandonado, yo diría que inclusive por esta misma Organización que ahora está afortunadamente disfrutando de un proceso de oxigenación que le puede recuperar su propia vida.

En Honduras estamos ante un intento de golpe de Estado, hasta las dos y media de la madrugada de ayer estuvieron reunidos los conspiradores con algunos elementos de injerencia extraña para discutir la posibilidad de inhabilitar al Presidente de la República de Honduras y creo, según nuestras informaciones, que tienen el propósito de continuar hoy en sus esfuerzos de manera de derrocar al Presidente democrático de Honduras.

En ninguna parte de nuestro Continente se ha visto que un presidente pueda ser desprovisto de su derecho a nombrar y especialmente a destituir al Jefe de la Fuerza Armada. La insubordinación se paga con la destitución en el más benévolo de los casos y para quienes gustamos de la historia yo les recuerdo la crisis al principio de los años cincuenta en los Estados Unidos entre el Presidente Truman y el General MacArthur; héroe de guerra, héroe popular, con todo el apoyo del mundo, y sin embargo al tratar de ejercer actos de insubordinación o de imponer sus propias políticas fue relevado de  altísimo ejercicio de sus funciones por el Presidente Harry S. Truman, así que dentro de nuestro propio Sistema Interamericano hay ejemplos históricos muy importantes. Simplemente el poder militar tiene que estar sometido a la autoridad civil.

Está muy claro en el articulo 4to de la Carta Democrática de la OEA la participación del pueblo, el derecho a intervenir en la conducción del Estado; el derecho a acompañar, vigilar, castigar o premiar a sus representantes está definido absolutamente en el artículo 6 y eso es parte de lo que está pasando en la hermana República de Honduras. Por supuesto el artículo 17 nos abre el espacio para enfrentar estas amenazas golpistas.

Pero yo debo decir algo, esta película no es nueva, esto es un “replay”, como dicen en inglés, ya ocurrió en Venezuela en el 2002, ha ocurrido en Ecuador, ha ocurrido en Bolivia y está ocurriendo en Honduras. Y estoy hablando de afortunados ejemplos de intentos frustrados de la cúpula mediática con la cúpula empresarial y en algunos casos de cúpulas militares que se niegan a admitir el derecho de los pueblos a avanzar hacia procesos de profunda transformación profunda y de cambios sociales.

Es como una derecha paleolítica que no entiende que dentro del juego democrático hay un espacio absolutamente legítimo que tienen los movimientos de avanzada social para disponer y diseñar políticas con apoyo popular para poder servir a los pueblos, es el mismo derecho que puede tener una derecha en alguna parte con apoyo democrático con orígenes legítimos.

Pero el empeño, y esto será objeto de ulteriores discusiones dentro del seno de la OEA, de estos sectores de cúpula en algunos casos militares, en otros casos empresarial y en otros casos mediáticos, es algo que tendremos que discutir a fondo. La rebelión mediática, la intolerancia ante el cambio, las amenazas y los intentos de descalificación de cualquiera que intente un cambio.

Nosotros hemos denunciado muchas veces aquí la conspiración de la dictadura mediática. Pusimos como ejemplo en algunos casos el de la Cadena Fox, el diario El Universal de México, El Mercurio de Chile, El Tiempo de Bogotá, El País de España, el Grupo Murdoch que es uno de los grandes desestabilizadores, representante de los dueños que se niegan a aceptar el ejercicio de la libertad de expresión y de información y que quieren imponer sus propias líneas políticas. 

Detrás de esto hay una gran conspiración internacional. El caso de Honduras es otra prueba de laboratorio que estamos viendo. En los tiempos pasados tuvieron éxito, en el tiempo presente están destinados al fracaso.

Por eso yo hablaba de una fiesta. Fiesta es cuando el pueblo sale a defender sus derechos, fiesta es cuando el pueblo no deja en manos de otros sino que directamente asume la defensa de sus convicciones, de sus compromisos y de sus intereses.

Nosotros solicitamos y apoyamos el Proyecto de Resolución que condena estos intentos golpistas y desestabilizadores de la autoridad del Gobierno legítimo y democrático de Honduras al mismo tiempo que expresamos nuestra convicción de que es necesario que la comisión de la OEA vaya de urgencia porque la conspiración sigue en marcha y este no es un problema simplemente de conversaciones entre dirigencias políticas, sino que es necesario enfrentar con el apoyo de la comunidad internacional los intentos contra la democracia hondureña.

Muchas gracias Señor Presidente