INTERVENCIÓN DEL EMBAJADOR JORGE VALERO, REPRESENTANTE PERMANENTE DE VENEZUELA ANTE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS (OEA), EN LA SESIÓN ORDINARIA DEL CONSEJO PERMANENTE CELEBRADA EL  02 DE FEBRERO DE 2005

 


 

 

  

 

Gracias Señor Presidente.

Señores Representantes Permanentes y Alternos.

 

 

El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, que preside en esta esperanzadora hora de la historia nacional, Hugo Chávez Frías, promueve - según mandato constitucional - la cooperación reciproca entre las naciones e impulsa la integración de nuestros pueblos, de acuerdo con el principio de no intervención y auto determinación. 

 

Conocido es por todos los miembros de este foro hemisférico, que Venezuela y Colombia, tuvieron en estas últimas semanas un impasse diplomático que causó preocupación a los países hermanos del continente.

 

Pero una vez más, venezolanos y colombianos,  demostramos al mundo que somos capaces de tratar nuestras diferencias, sin llegar a los extremos de un enfrentamiento bélico.

Lo logramos: somos amantes de la paz y la integración de nuestros pueblos.

Perviven aún, en el sentimiento de venezolanos y colombianos, las enseñanzas que nos legara nuestro Libertador Simón Bolívar.

“La reunión de la Nueva Granada y Venezuela es el objeto único que me he propuesto desde mis primeras armas: es el voto de los ciudadanos de ambos países y es la garantía de la libertad de la América del Sur”.

 


          Palabras pronunciadas por el Libertador, el 14 de diciembre de 1819, ante el Congreso de Angostura: allí propuso la creación de la Gran República de Colombia.

 

Este es el legado histórico que nos inspira. Venezolanos y colombianos, por sobre todas las circunstancias e infortunios, son dos pueblos que siempre han cultivado una fraterna y solidaria relación basada en el respeto a la soberanía nacional.

 

El tratamiento bilateral que nuestros gobiernos le han dado al impasse, cuya solución definitiva abordarán los presidentes Hugo Chávez y Álvaro Uribe, en su reunión de mañana jueves, 3 de febrero, 2005,  demuestra que cuando existe voluntad política los conflictos, por difíciles que ellos sean, pueden ser superados en forma constructiva.

 

Los gobiernos amigos de Perú, Brasil, Argentina, Cuba, España, y otros, así como la Comunidad Andina de Naciones (CAN), brindaron su facilitación para que, en el marco bilateral, Venezuela y Colombia, trataran el circunstancial diferendo. A ellos nuestro más sincero agradecimiento. De igual manera, rechazamos la pretensión imperialista de atizar el conflicto e inyectarle dimensiones internacionales.

 

El impasse vivido ha permitido, a Venezuela y Colombia, reafirmar su condición de naciones que se respetan mutuamente.

 

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha sostenido que: “Todo pueblo tiene derecho a librarse de la pesadilla del terrorismo, siempre que la acción de sus gobernantes no viole la ley internacional ni la de otras naciones”.

 

De igual manera, ha reiterado que la lucha contra el terrorismo: "Se adelantará con la aplicación de los mecanismos vigentes o con otros que definan los gobiernos, siempre desde el más estricto respeto a la legalidad y en particular a la soberanía de ambos países".

 

En ese sentido, nuestro gobierno valora positivamente la disposición del Gobierno de la Hermana República de Colombia, de actuar en correspondencia con esos principios.

 

Washington D.C., 02 de febrero de 2004.