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Intervención del Viceministro para América del Norte y Asuntos Multilaterales Embajador Jorge Valero
Consulta Regional de Alto Nivel sobre la Coherencia del Sistema de Naciones Unidas en el contexto del desarrollo
(Managua, 25 al 26 de junio de 2007)
Señor Ministro del Poder Ciudadano para Relaciones Exteriores de la República de Nicaragua, Samuel Santos López,
Señor Ministro de la Cooperación para el Desarrollo del Reino de los Países Bajos, Bert Koenders,
Señores Representantes de Gobiernos latinoamericanos y caribeños, Miembros de la Organización de las Naciones Unidas,
Señoras y Señores,
I
En nombre del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela que preside Hugo Chávez Frías, expresamos nuestro regocijo por encontrarnos en esta nación hermana. Tierra de Cesar Augusto Sandino, cuyo nombre nos recuerda los ideales y sueños de libertad; soberanía y dignidad que hoy renacen como el alba en los pueblos de nuestra región. En nombre de nuestro Presidente, y del pueblo venezolano, expresamos un solidario saludo al Presidente Daniel Ortega, al Gobierno y al pueblo de Nicaragua.
II
Señor Presidente,
Saludamos este diálogo que nos brinda la oportunidad de examinar las recomendaciones contenidas en el Informe del Panel de Alto Nivel sobre las Reformas de las Naciones Unidas, orientadas a fomentar la cooperación internacional, la cual debería estar basada en la solidaridad y el multilateralismo.
El Grupo de Alto Nivel propone cohesionar las labores que cumplen las agencias de las Naciones Unidas, a través de medidas prácticas en el ámbito del desarrollo, la asistencia humanitaria y la protección del medio ambiente. Y hace referencia a la promoción de la coherencia en el sistema de Naciones Unidas, a partir de la puesta en práctica de mecanismos de gobernanza, financiación y gestión. Acciones que pudieran contribuir a aumentar la eficacia del sistema de Naciones Unidas, para alcanzar los objetivos de desarrollo, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
III
Señor Presidente;
Estas propuestas merecen un examen muy riguroso y reclaman, incluso, el tiempo y los espacios necesarios para continuar su consideración. La instancia intergubernamental más apropiada para discutirlas, de manera más exhaustiva, es el Consejo Económico y Social (ECOSOC). Es fundamental que se garantice a todos los Estados Miembros las condiciones de transparencia en las negociaciones y en la toma de decisiones.
IV
Señor Presidente,
En la Cumbre Mundial de 2005, el Presidente Hugo Chávez planteó la necesidad de construir un nuevo orden político internacional, basado en la solidaridad y el respeto mutuo. Propuso modificar las rígidas estructuras de poder mundial –entre otros - del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Exhortó a democratizar las relaciones internacionales, a crear un mundo multipolar y convocó a edificar un nuevo orden económico internacional, fundado en la igualdad, la justicia y la solidaridad.
La globalización neoliberal arroja a millones de seres humanos al circuito de la pobreza. Atenta contra el desarrollo humano de nuestros pueblos, propicia la desigualdad, la inequidad económica y social, y concentra el poder político internacional en pocos actores.
La pobreza, las hambrunas y el recalentamiento del planeta, son plagas de este tiempo. El capitalismo salvaje y el modelo neoliberal las reproducen ad infinitum.
Cualquier análisis que obvie las causas profundas que determinan el actual desastre humanitario, será ineficaz para atacar los grandes desafíos que nos plantea el siglo XXI.
Agotado el modelo neoliberal es necesario crear un nuevo paradigma de desarrollo que permita alcanzar sociedades democráticas, con equidad e inclusión social. Alcanzar la justicia social es el gran reto del siglo XXI.
Señor Presidente,
Los recursos destinados a alcanzar los loables Objetivos de Desarrollo del Milenio, podrían ser potenciados si se reducen o eliminan los gastos que se destinan a promover guerras unilaterales, inmorales e ilegítimas.
El Sistema de Naciones Unidas requiere mayor coherencia y eficacia para enfrentar los grandes retos globales, como el cambio climático y los desastres naturales.
No obstante, y en aras de alcanzar esta “coherencia”, no se debe menoscabar el derecho soberano de cada Estado a determinar su propio modelo de desarrollo. Debemos rechazar cualquier iniciativa que pretenda establecer un “modelo único de desarrollo”. El respeto de la soberanía y la no intervención en los asuntos internos de los Estados, son principios que deben ser resguardados con profundo celo.
Consideramos necesario discutir el alcance y las implicaciones de conceptos tales como la “Gobernanza ambiental internacional”. Este concepto suscita muchas dudas, pues no queda claro si lo que se pretende es erosionar la soberanía de los Estados en materia ambiental. Nuestro país considera que es preferible hablar de gestión pública ambiental, a nivel internacional, y obviar conceptos ambiguos y confusos.
Señor Presidente,
Debe verse con cautela la creación de una Junta de Desarrollo Sostenible, ya que tal mecanismo podría acentuar las asimetrías de poder entre los países desarrollados y los países en desarrollo. De allí que esta recomendación requiera de mayores consultas y un estudio más profundo y exhaustivo.
Otorgamos gran importancia al fortalecimiento del Consejo Económico y Social, como órgano principal encargado de promover la cooperación económica internacional y cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Señor Presidente,
Se debe revisar el papel que han jugado las instituciones multilaterales financieras del Bretton Woods (el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial) y exigir su democratización. Invitamos a superar la tiranía del capital y a lograr que los países en desarrollo incidan realmente en la toma de decisiones en materia financiera mundial.
Señor Presidente:
Al procurar la eficiencia de la cooperación internacional debe evitarse cualquier nuevo tipo de “condicionalidades”; de imposiciones políticas, económicas y comerciales que socavan la soberanía de los países. La cooperación y la solidaridad deben ir de la mano.
Los países subdesarrollados no deben pagar el precio por el mal funcionamiento de las Naciones Unidas. La cooperación otorgada a los países en desarrollo no debe sacrificarse, afectarse o reducirse. Por el contrario, debe aumentarse significativamente en aras de promover la diversificación e independencia productiva que conlleve a su pleno desarrollo.
Señor Presidente,
Venezuela es un país donde la mujer juega un papel protagónico y fundamental en la sociedad. Nuestro Gobierno considera prioritario insistir en que la igualdad de género sea el mandato de todas las entidades de las Naciones Unidas. En este contexto, aplaudimos la determinación del Secretario General de seguir contratando a mujeres competentes para formar su equipo de altos funcionarios.
Nos parece interesante la propuesta del Grupo de Alto Nivel de crear una Secretaría General Adjunta para la Igualdad entre los Géneros. Sería una manera de avanzar hacia una mayor igualdad entre hombres y mujeres en el sistema de Naciones Unidas.
Apoyamos el recientemente creado Consejo de Derechos Humanos. Este debe ser un órgano verdaderamente eficaz, no politizado e imparcial, que goce de la credibilidad y la autoridad necesarias para llevar adelante sus objetivos.
Señor Presidente,
Exhortamos a que se consideren las recientes experiencias en materia de Cooperación SUR-SUR. En este ámbito, el Gobierno Bolivariano viene instrumentando iniciativas de cooperación en el marco del ALBA, basadas en principios de solidaridad y complementariedad, con los países hermanos de Cuba, Nicaragua y Bolivia, así como con otros países del Caribe. Estas experiencias ya están produciendo resultados sustantivos en lo político, en lo económico y en lo social, y coadyuvando a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En este momento son más oportunas las palabras del gran soldado de la libertad del continente, Augusto César Sandino, como lo llamaba el poeta Pablo Neruda: “Consideramos indispensable, más aún inaplazable, la alianza de nuestros Estados latinoamericanos para mantener incólume su independencia”.
Gracias, Señor Presidente |