Intervención del Viceministro para América del Norte y Asuntos Multilaterales del Ministerio del Poder Popular Para las Relaciones Exterioresde la Republica Bolivariana de Venezuela, Embajador Jorge Valero ante la
XII Conferencia Ministerial de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
Accra, Ghana 22 de abril de 2008
El mundo encara una crisis de dimensiones alarmantes. Expresiones sobresalientes de esta crisis son el cambio climático y su impacto devastador sobre el planeta, sobre todo, en los países en desarrollo; la crisis alimentaria que golpea principalmente a los países pobres del mundo y el desequilibrio financiero, surgido en la metrópoli del capitalismo, que se expande amenazante al resto de las economías anunciando una recesión de carácter planetario.
Todo indica que es una crisis de carácter estructural. Las bases del sistema capitalista mundial se resquebrajan y surgen demandas de cambio que buscan un nuevo rumbo histórico.
El modelo económico y político dominante, fundado en la desigualdad y la injusticia entre los seres humanos, en la explotación de países y el saqueo de sus recursos, expira indefectiblemente.
Los principales responsables de esta crisis hacen esfuerzos deliberados para que se mantenga el nefasto modelo que declina, e insisten en que se transiten los fracasados caminos ya recorridos.
Paradójicamente se exalta un crecimiento económico global, fundado en las leyes sacrosantas del mercado, cuando es precisamente este mercado el que causa las actuales perturbaciones que amenazan con desatar nuevas e impredecibles calamidades sociales y antrópicas.
Se intenta ocultar lo inocultable: el fracaso de una globalización salvaje al servicio de los grandes capitales foráneos y de las voraces multinacionales.
Globalización para el saqueo de naciones y pueblos.
Globalización para concentrar aún más las riquezas en unos pocos.
Globalización para que impere el consumismo irracional que transgrede los principios éticos y morales de la especie humana.
Una globalización humanista es la que está planteada.
Una globalización de la justicia, de la equidad, de la solidaridad entre los seres humanos, es la única globalización posible y necesaria.
II
África es un continente pletórico de bellezas naturales, vasto y rico en recursos, pero también el que más ha sufrido los embates del colonialismo y del imperialismo.
El pueblo de Venezuela se ha hermanado con los pueblos del África, desde el período colonial. Somos, con orgullo, expresión sincrética de pueblos indígenas y africanos que siempre han resistido la violenta invasión de sus territorios y trasgresión de sus culturas.
Queremos rendir tributo, en esta ocasión, a los líderes panafricanistas que honraron a sus pueblos con sus incansables luchas. Rememoremos a Kwame Nkrumah, el revolucionario que lideró la independencia de Ghana, primera colonia británica en independizarse.
III
Reconocemos la importancia y significación que tiene la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) para los países subdesarrollados.
La UNCTAD se planteó desde su creación forjar un nuevo orden económico internacional, para que los países subdesarrollados alcanzaran sus aspiraciones seculares. Igualmente, se propuso impulsar un crecimiento económico con equidad y justicia social, basado en políticas comerciales justas y equilibradas, que permitieran elevar los niveles de vida para todos los habitantes del mundo. Estos propósitos están hoy más vigentes que en el pasado.
La ofensiva neoliberal ha distorsionado los principios fundacionales de la UNCTAD. Se pretende castrar a esta institución de sus potencialidades transformadoras y despojarla de su carácter de instancia privilegiada para los países en desarrollo.
El Ché Guevara, en discurso que pronunciara en la Primera Conferencia de la UNCTAD, realizada en Ginebra, en1964, denunció la “supeditación de las economías nacionales de los países dependientes a otros más desarrollados”.
Invitó a resistir “las tentaciones y ofrecimientos” de los centros hegemónicos del poder, que solo buscan satisfacer sus apetitos crematísticos, sin miramientos de los intereses de los pueblos y las naciones soberanas, y exhortó a los países subdesarrollados, a forjar una gran alianza para alcanzar su autodeterminación y soberanía.
IV
Venezuela considera que es necesario reivindicar, en el marco de la UNCTAD, los espacios de política que garantizan la aplicación del principio, según el cual cada país es responsable de su propio desarrollo.
La buena gobernanza, la transparencia, la construcción de capacidades, pueden ser eufemismos destinados a perpetuar el modelo dominante en decadencia.
El pueblo soberano es el único llamado a ejercer la vigilancia sobre los recursos provenientes de las riquezas de su país, de manera participativa, protagónica y corresponsable.
V
Venezuela utiliza los ingresos procedentes de la industria petrolera para alcanzar un desarrollo integral. Durante el Gobierno Bolivariano se ha reducido la pobreza en un 50%, se ha eliminado el analfabetismo y se ha elevado sustancialmente la calidad de vida de nuestro pueblo.
Venezuela implementa proyectos de desarrollo endógeno, de gran envergadura, social y productiva, en áreas como infraestructura, salud, ambiente, energía, defensa, industrias básicas, educación, agricultura y atención a situaciones especiales y estratégicas.
Venezuela impulsa iniciativas de Cooperación Sur-Sur que no se derivan de los supuestos efectos positivos de la globalización, sino que responden a la voluntad de gobiernos soberanos que impulsan alianzas estratégicas basadas en la cooperación, la solidaridad y la complementariedad.
La Iniciativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el Banco del Sur, Petrocaribe y Petrosur, son instancias para la cooperación solidaria entre países de América Latina y el Caribe. Se implementan en el marco de relaciones intergubernamentales de nuevo tipo dirigidas a alcanzar un desarrollo integral en beneficio de los pueblos.
VI
El Gobierno Bolivariano estrecha sus lazos de hermandad y de cooperación solidaria con África. En los últimos años ha incrementado, como nunca antes, su cooperación con este continente. En el período 2005-2008, Venezuela estableció otras nueve (9) Embajadas. Cuenta ahora con diecisiete (17) Misiones Diplomáticas en África.
La cooperación venezolana ha priorizado los sectores de educación y salud. En materia educativa desarrolla el exitoso programa de apadrinamiento de escuelas en África, beneficiando en 10 países, a más de 140.000 estudiantes y aproximadamente 120.000 familias.
En el sector salud, a través de la cooperación triangular con Cuba, Venezuela adelanta acciones en la lucha contra la malaria, e implementa la Misión Milagro para que personas con necesidades especiales visuales recuperen la vista.
De igual modo, impulsa la cooperación triangular hacia África para el desarrollo de la infraestructura y del sector energético, entre otros.
Venezuela fomenta la cooperación con los Organismos de la Naciones Unidas, frente a las crisis humanitarias causadas por fenómenos naturales y antrópicos, y brinda respaldo a la Conferencia contra la Desertificación y la Sequía. En ese sentido, desarrolla proyectos de construcción de viviendas de interés social para favorecer a familias de bajos recursos económicos.
VII
En noviembre de 2008 se celebrará en Caracas la II Cumbre África - América del Sur que permitirá consolidar los lazos políticos, sociales, culturales y económicos entre ambas regiones.
Reiteremos el respaldo de Venezuela a la UNCTAD, a los objetivos de desarrollo y a las justas exigencias de los pueblos, orientadas a alcanzar un nuevo orden económico internacional que atienda las necesidades del ser humano.
En tal sentido, Venezuela propone la celebración de una Conferencia Ministerial Extraordinaria con el propósito de analizar el relanzamiento de la UNCTAD.