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Intervención del Embajador Jorge Valero, Viceministro de Relaciones Exteriores para América del Norte y Asuntos Multilaterales y Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela en la OEA, ante el Consejo Permanente
(Consideraciones al Informe Preliminar de la MOE sobre las Elecciones Presidenciales celebradas en Venezuela, el pasado 3 de diciembre de 2006)
Un extraordinario acontecimiento democrático, de notoriedad continental y mundial, acaba de ocurrir en la patria de Bolívar: millones de venezolanos y venezolanas, en un proceso electoral democrático y transparente, han reelegido a Hugo Chávez Frías, como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, para el período 2007-2013.
La opinión mundial está atenta a lo que ocurre en Venezuela. Y no es para menos. En nuestro país se desarrolla una revolución democrática y pacífica. Lo cual significa que está teniendo lugar una verdadera transformación de las estructuras del poder político; de las coordenadas de la economía; y del injusto estatuto social que ha prevalecido. Estamos construyendo democráticamente un nuevo modelo de país.
Qué hermoso desafío tenemos los venezolanos y venezolanas en esta hora de la gran nación, forjada por nuestro Libertador Simón Bolívar: llevar adelante una revolución, mediante métodos incuestionablemente democráticos, con respeto a los derechos humanos y con amplia participación de nuestro pueblo.
Los venezolanos y venezolanas nos hemos pronunciado mayoritariamente por el Socialismo, en las pasadas elecciones del 3 de diciembre. El socialismo por el cual luchamos es el camino hacia una verdadera democracia. Democracia, igualdad, solidaridad, justicia y libertad, son los fundamentos esenciales de nuestro socialismo.
En Venezuela estamos construyendo una sociedad inspirada en los valores espirituales del humanismo y del cristianismo. Que en lo económico se propone alcanzar un desarrollo productivo endógeno que satisfaga las necesidades vitales del pueblo. Que reivindica la dimensión social, construyendo una sociedad de incluidos y de iguales. Que privilegia nuestros propios valores patrios. Que fomenta la identidad nacional, en el marco de una visión integracionista fundada en la cooperación, la complementariedad y la solidaridad entre los países.
El Presidente Chávez ha sostenido que no queremos “ni la dictadura de la élite”, “ni la dictadura del proletariado”. “No queremos dictadura, queremos democracia y por ahí es que apuntalamos el camino socialista”.
La democracia que edificamos en Venezuela es originaria. No pretende copiar modelos de nadie. Tampoco pretende exportar su modelo. Es respetuosa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. Cada país construye su propio camino democrático.
El triunfo del Presidente Hugo Chávez ha sido inobjetable. Así lo ha reconocido jubilosamente el pueblo venezolano y la comunidad internacional. De todos los rincones del planeta han llegado mensajes de felicitación a nuestro pueblo, a nuestro gobierno y a nuestro Presidente. El reconocimiento internacional ha sido pleno. Agradecemos este reconocimiento. Nuestro gobierno quiere tener las mejores relaciones con todos los países del mundo, incluso con aquellos con los cuales mantenemos conocidas diferencias políticas.
Escrutadas el 95,24% de las actas, el Presidente Chávez ha obtenido 7.161.637 votos, lo cual representa un 62.89% de los votos. Su principal competidor, Manuel Rosales, ha obtenido 4.196.329 votos, que equivalen al 36,85% de los votos. Más de un 26% de diferencia, entre ambos candidatos. Dos millones 965 mil 308 votos de diferencia, entre ambos candidatos.
Queremos destacar la altísima participación electoral de nuestro pueblo. Más del 75% de los electores concurrieron al proceso comicial, superándose los altos índices históricos de abstención, que caracterizaban a las elecciones venezolanas en el pasado.
Agradecemos la felicitación a nuestro pueblo, a nuestro gobierno y a nuestro Presidente, Hugo Chávez Frías, expresada en la Declaración del Consejo Permanente.
Valoramos que la OEA haya reconocido que “el alto nivel de participación en los comicios presidenciales, constituye una nueva y auspiciosa señal de fortalecimiento democrático en Venezuela”.
Valoramos también que la Declaración constate que “las elecciones venezolanas se realizaron en un ambiente de tranquilidad y normalidad institucional”.
Ciertamente, en Venezuela han triunfado la paz y los métodos democráticos. Ni una sola gota de sangre ha sido derramada. El civismo de nuestro pueblo ha sido ejemplar. Han sido derrotados la violencia, el terrorismo y el golpismo.
En Venezuela se ha reevaluado la institución del voto. La Venezuela incluyente y participativa esta sustituyendo a la Venezuela oligárquica y elitista. La política es hoy tema de multitudes, que se organizan para participar en los asuntos públicos. Se ha reivindicado la dimensión social de la política.
Venezuela es un vivo ejemplo de democracia participativa. La competencia electoral forma parte de la cotidianidad democrática. En los últimos ocho años se han realizado once procesos electorales de carácter nacional. Cuatro de ellos, para elegir, relegitimar, ratificar o reelegir al Presidente.
Venezuela es el único país del planeta tierra donde se ha realizado un referéndum para revocar a un presidente. Y el Presidente ha sido ratificado por el pueblo.
Un verdadero récord mundial de consultas a la voluntad popular se ha realizado en Venezuela. Repitamos: cuatro elecciones en ocho años han demostrado la popularidad y el liderazgo de nuestro Presidente. Un verdadero récord mundial.
Las elecciones en Venezuela han sido transparentes, limpias y confiables. Se ha garantizado como nunca el secreto del voto. Los aspirantes disfrutaron de todas las garantías que les ofrece el Estado democrático.
Millones de venezolanos y venezolanas, de todas las tendencias políticas e ideológicas, se organizaron y movilizaron activa y entusiastamente durante el certamen presidencial, a lo largo y ancho del país. La libertad de expresión y de pensamiento estuvieron plenamente vigentes. Los diferentes proyectos políticos fueron expuestos sin limitaciones. Los electores tuvieron, por lo tanto, la oportunidad de pronunciarse libremente en torno a estos proyectos.
Nuestro Sistema Electoral es de los más avanzados del mundo. Contamos con un Poder Electoral autónomo que ha implementado un Sistema Automatizado de Votación, que coloca a nuestro país a la vanguardia de los sistemas electorales más modernos del mundo.
El voto electrónico demostró su eficacia en Venezuela. Su avanzado nivel tecnológico, muy sencillo de operar, convirtió el acto electoral en un proceso ágil, seguro y confiable. Las máquinas “captahuellas” fueron un recurso técnico que permitió darle mayor transparencia al proceso electoral.
El sistema electoral venezolano ha garantizado y reflejado -de manera fiel- la voluntad del pueblo venezolano. Así lo han reconocido los observadores internacionales, entre ellos la Misión de Observación Electoral de la OEA, y el principal candidato de la oposición.
La elección presidencial de Venezuela ha sido de las más observadas en el mundo. Tal vez la más observada. Centenares de observadores extranjeros y nacionales han dado fe de su transparencia, legitimidad, legalidad, idoneidad y pulcritud.
La Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, promulgada en 1998, establece que “el proceso de votación, escrutinio, totalización y adjudicación será totalmente automatizado”.
La Constitución Bolivariana consagra la independencia orgánica del Poder Electoral, su autonomía funcional y presupuestaria. Con base en este marco legal, el Consejo Nacional Electoral adquirió una plataforma tecnológica automatizada, propia y de punta, que ha permitido erradicar las viejas prácticas de fraude electoral y garantizar el secreto del voto. Se ha superado la nefasta práctica, característica del pasado, de “el acta mata voto”.
El Sistema Automatizado que tenemos es completamente auditable y fue auditado por representantes de los principales candidatos y candidatas presidenciales y por observadores internacionales, como los de la Unión Europea y el Centro Carter. Entre un 53% y 55% de las máquinas de votación fueron auditadas públicamente. Es decir, se contó uno a uno los votos consignados en las urnas electorales, y se compararon con los resultados emitidos en las máquinas de votación. Y qué buena noticia para la transparencia electoral: el conteo manual y la votación electrónica coincidieron en sus resultados. Experimento y arrojó 99,81% de coincidencia entre los comprobantes de votación y las actas de escrutinio.
Por otra parte, el Registro Electoral Venezolano ha sido auditado tres veces en los últimos años, tanto por instituciones internacionales como CAPEL, como por universidades y técnicos independientes.
Permítanme transmitir a ustedes la disposición que tienen las autoridades del Consejo Nacional Electoral de mi país de compartir, con cualquier país que lo solicite, nuestra avanzada tecnología electoral.
El pueblo venezolano, como ya expresé, concurrió masivamente a votar. Nunca antes se había realizado en Venezuela una fiesta electoral de las dimensiones de ésta.
El debate y la pluralidad, el consenso y el disenso son componentes esenciales de la democracia. El Gobierno venezolano valora el reconocimiento que la oposición democrática ha hecho del triunfo inequívoco obtenido por el Presidente Hugo Chávez Frías.
En Venezuela el diálogo es una política de Estado. Hoy reiteramos, en su nombre, esa política. Queremos mantener con la oposición una relación respetuosa y constructiva, siempre y cuando ésta actúe en el marco constitucional.
La victoria electoral de la Revolución Bolivariana, genera condiciones para darle mayor impulso a la construcción de una Venezuela con plenas libertades, donde impere la justicia, la equidad y la inclusión social.
En Venezuela estamos construyendo una nueva República. Creando un nuevo Estado. Un nuevo proyecto histórico: el Socialismo del Siglo XXI. Estamos convocando a todos los venezolanos y venezolanas a participar de estos nobles objetivos.
El triunfo de nuestro Presidente se inscribe en un proceso de contenido progresista que hoy recorre el continente. La Revolución Bolivariana es reconocida y admirada a nivel mundial. El prestigio venezolano trasciende fronteras. La voz de Venezuela es escuchada y respetada en todos los confines del Planeta. Nunca como hoy nuestro país había tenido tan sonora presencia internacional. Nunca como hoy nuestras relaciones internacionales habían sido tan amplias y diversas.
La Revolución Bolivariana va al encuentro de los nuevos tiempos. Está unida al porvenir. Al mundo multipolar que nace indefectiblemente. Venezuela se ha posicionado como una voz digna e independiente en el mundo.
La Revolución Bolivariana propone edificar un mundo nuevo donde imperen la paz, la justicia internacional y la igualdad entre naciones soberanas. Invitamos a luchar por ese nuevo mundo. Fascinante tarea en este momento de la historia.
Washington D.C., 13 de diciembre de 2006
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