OEA durante acto de clausura

Trata de Personas es un problema global que requiere un enfoque multilateral

 

 

 

 

 

 

 

El Embajador Albert Ramdin, Secretario General Adjunto de la OEA, se mostró realmente impresionado con la asistencia y el alto nivel de participación de la reunión, así como el interés demostrado por los representantes gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y expertos en las diversas áreas relacionadas con el tema

(Porlamar, 17 de Marzo de 2006).- La trata de personas es un problema global que tiene un gran impacto en la columna vertebral de las estructuras sociales, empezando por las familias y requiere de un enfoque multilateral. Igualmente, comprende la violación de los Derechos Humanos universales: el derecho a la libertad y estar libre de la esclavitud en todas sus formas.

Estas palabras las emitió el Embajador Albert Ramdin, Secretario General Adjunto de la Organización de Estados Americanos en la sesión de clausura de la I Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Trata de Personas, que se celebró en el estado Nueva Esparta, entre el 14 y 17 de marzo.

Dijo el embajador Ramdin, que se trata de un fenómeno complejo que requiere una respuesta multifacética, para que los programas locales de los estados, nacionales e internacionales, sean orientados a combatirlos.

Se mostró realmente impresionado con la asistencia y el alto nivel de participación de la reunión, así como por los esfuerzos colectivos y el interés demostrado por los representantes gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y expertos en las diversas áreas relacionadas con el tema.

En este sentido, aseguró que la trata de personas exige no sólo la máxima atención de la comunidad internacional, sino también de las autoridades nacionales de nuestros Estados Miembros y de todos los integrantes de la sociedad, por lo que exhortó a los gobiernos y a la sociedad en su conjunto, a mantener vivo el impulso político y fomentar un enfoque inclusivo y holístico para abordar el problema.

Advirtió el embajador Ramdin, que para tener éxito en esta lucha, no podemos encararlo sólo desde la perspectiva punitiva, “es necesario para convenir en el análisis y las medidas que se adoptarán, comprender las causas de fondo, las raíces del problema que pueden diferir de un país a otro, de una región a otra y es por ello que necesitamos este diálogo permanente”, afirmó.

Es importante reconocer - afirmó- que existe una responsabilidad compartida y ello incluye a los países de origen, tránsito y de destino, pero debemos encararlo con el objetivo de fortalecer y fomentar la cooperación multilateral y la capacidad nacional.

A su juicio podríamos hacer mucho para prevenir y combatir esta actividad terrible, como por ejemplo elaborar campañas de fomento de conciencias, mejorar el sistema de registro de los tráficos, fortalecer la legislación antitráfico, mejorar el procesamiento y construir redes más sólidas para restaurar y rehabilitar a las víctimas. “Con asistencia técnica y financiera podríamos articular estrategias amplias de prevención y de protección a las víctimas, así como de investigación y sanción a los traficantes”, dijo el representante de la OEA.

Sin embargo destacó, que lamentablemente, la trata de personas no tiene la preponderancia suficiente en los temarios nacionales de muchos países de la región y, además algunos, entre nosotros, todavía no han brindado su ratificación o adhesión a los instrumentos jurídicos internacionales pertinentes de los sistemas de ONU e interamericanos para prevenir y combatir el tráfico y enfrentar el delito organizado internacional. En este sentido, hizo un llamado a los países a proceder lo antes posible.

Reconoció durante su discurso que en los últimos cuatro días, se presentaron importantes herramientas, estrategias innovadoras e información crucial con respecto a los empeños nacionales, subregionales e internacionales de cooperación en la lucha contra el tráfico de seres humanos, que involucra a autoridades nacionales, expertos y organizaciones de la sociedad civil en un entorno multilateral.

Resaltó la importancia de contar con una legislación más efectiva con herramientas de prevención, modelos de reasistencia, políticas públicas y mecanismos de cooperación entre las contrapartes nacionales e internacionales que luchan por poner fin a este fenómeno.

Desde el punto de vista de la OEA, el enfoque en materia de trata de personas debe tener, por lo menos tres componentes como lo son: prevención, mitigación y asistencia a las víctimas y procesamiento de los delincuentes.

En cuanto a la prevención, explicó el embajador Ramdin en su discurso de clausura, que debe reconocerse que la pobreza es un factor fundamental en el fomento de condiciones para la trata de personas, por lo cual es importante fomentar la elaboración de políticas públicas que tenga un elevado contenido social y que estén destinadas a proteger a los grupos vulnerables en especial a las mujeres, niños, adolescentes y los emigrantes.

Dijo el embajador, que es necesario que los Estados Miembros elaboren planes estratégicos nacionales para divulgar los problemas de la trata de personas en las instituciones de enseñanza a todo nivel, resaltando la educación como factor esencial de importancia capital en la prevención del delito. “A mi juicio este es uno de los aspectos más críticos, pues ofrece un conducto único para enseñar a los jóvenes de corta edad a respectar y honrar y a mantener normas éticas elevadas”.

En cuanto a la asistencia de las víctimas, explicó el representante de la OEA, que los Estados deben brindar la debida protección y prestar la necesaria atención al respecto por sus Derechos Humanos. La protección y la atención de las víctimas tienen que estar garantizada, incluido su viaje supervisado por una autoridad competente.

Con relación al procesamiento de los delincuentes, el Secretario General Adjunto de la OEA, resaltó que los Estados Miembros deben empeñarse en hacer del tráfico de seres humanos un delito penal en sus legislaciones, con miras a la prevención, eliminación y sanción, asegurando que cuenten con las medidas procesales, no sólo para el procesamiento de los delincuentes, sino para darle la debida sanción a este delito. Asimismo deben racionalizarse y fortalecer los mecanismos de intercambio de información confiable que ayude a identificar los movimientos de los traficantes de los países de tránsito o destino.

Indicó Ramdin, que deben fortalecerse las medidas de inspección y control del transporte comercial para evitar su uso para la trata de personas.

Indicó que las estrategias y programas antitráfico elaborados durante este encuentro, demostrarán ser efectivos y tener la probabilidad de éxito, si se permite una visión completa del problema. Sugirió continuar con este diálogo con miras a la elaboración y aplicación de medidas concretas para luchar decididamente contra este delito, al tiempo que manifestó el compromiso de la OEA de mantener su participación activa y seguir apoyando este proceso y las iniciativas que salgan de la reunión.

Agradeció al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, por ofrecer la sede para esta importantísima reunión.