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CARDENAL DE WASHINGTON OFICIA MISA POR LA PAZ CONVOCADA POR LA MISIÓN DE VENEZUELA ANTE LA OEA |
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Washington DC. 21 de noviembre.- A mantenerse unidos en la fe y no dejarse dominar por el miedo, a pesar de los tiempos difíciles que vivimos y los que vendrán, exhortó, Su Eminencia Monseñor Theodore Mccarrick, Cardenal de Washington, durante una Misa por la Paz, celebrada a solicitud de la Misión Permanente de Venezuela ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la comunidad venezolana residente en esta ciudad, la cual fue oficiada en la Catedral de San Mateo Apóstol. Durante su Homilía, Monseñor Mccarrick, se refirió a los dolorosos acontecimientos que recientemente han sacudido a Estados Unidos, en los cuales perecieron numerosos hispanos y llamó a la población católica a conservar su fuerza y sus valores. Señaló que seguramente vendrán momentos más difíciles, "pruebas mayores, pero no hay que tener miedo, sino conservar la fe, porque Dios siempre va a estar con nosotros". Al agradecer la convocatoria a esta Misa por la Paz, el Cardenal de Washington, expresó que su escudo cardenalicio está dividido en cuatro cuarteles, uno de los cuales tiene un gran sol, "que para mí representa el sol del Caribe, tierra donde ejercí, por varios años, mi apostolado". Precisó que ha convivido durante muchos años con la gente del Caribe y que se siente muy unido a esos pueblos y a la comunidad hispana en general. Indicó que un tercio de la población católica de Estados Unidos es hispano parlante y que la esperanza de la Iglesia católica en este país está depositada en esa comunidad, por lo cual hizo un llamado a conservar sus raíces, su cultura, tradiciones y valores dentro de la fe. -Lo importante, afirmó el Cardenal Mccarrick, es ser feliz y la felicidad es más importante que el dinero. El camino hacia la felicidad es el servicio, atender al prójimo, buscar el bien, no el de unos pocos, sino el de los que no tienen nada. "Debemos estar siempre dispuestos a ayudar a los pobres, a los jóvenes a los ancianos, a todos. Esos son mis sueños. Démonos a la Iglesia, no perdamos la oportunidad para servir a los demás". El Embajador Jorge Valero, Representante Permanente de Venezuela ante la OEA, al saludar al Cardenal y a la comunidad venezolana e hispana, que plenaba la hermosa Catedral gótica de Washington, expresó que Venezuela pide al mundo, con amor y vehemencia, un instante de reflexión para hacer nuestra la plegaria de Su Santidad Juan Pablo II: "quiera Dios conceder que los fieles de la Iglesia estén en primera línea en la búsqueda de la justicia, en la erradicación de la violencia, y sean artífices de la Paz".
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