VENEZUELA REITERA SU CRITICA A LA OEA 
POR SU ACTUACION  EN HAITI

 


 

           

Washington DC 07/04/04.- Hasta que no aclaren las circunstancias que rodearon la salida del Presidente Jean Bertrad Aristide de Haití, la actuación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) estará en duda, así lo enfatizó el día de hoy, el Embajador Jorge Valero, Representante Permanente de Venezuela ante el organismo hemisférico, en la sesión ordinaria del Consejo Permanente, donde fue presentado el informe sobre las actividades de la OEA relacionadas con Haití.

      Al comentar el informe presentado por el Secretario General Adjunto, Luigi Einaudi, quien encabezó la Misión de la OEA en Haití, el Embajador Valero señaló que los sucesos ocurridos en ese país amenazan con romper la institucionalidad de la Organización. “Algo está sucediendo en esta Organización -dijo- una sombra se proyecta sobre su legitimidad y nos llena de incertidumbre su orientación institucional”.

      -El informe que hoy se nos presenta -afirmó el diplomático venezolano-  comienza con un eufemismo. Se afirma que el 29 de febrero de 2004, el Presidente Jean Bertrand Aristide  “abandonó abruptamente Haití”. Eufemismo para desviar la atención sobre un debate crucial sobre el futuro de la Organización.  El Presidente  Constitucionalmente Electo, Jean Bertrad Aristide, fue derrocado por grupos armados con apoyo externo. Además de ello, de acuerdo a sus declaraciones fue secuestrado para facilitar que se consumara el golpe de Estado. ¿Qué pasó con los propósitos y principios establecidos en la Carta de la OEA y para qué mencionar siquiera a los compromisos asumidos en la Carta Democrática Interamericana?.

      El Representante venezolano recordó que antes de que ningún organismo reaccionara, el  Secretario General de la OEA, César Gaviria, en horas de la mañana del día 29 de febrero de 2004 -y a pocas horas del golpe de Estado- emitió un comunicado en el cual ofreció “el continuo apoyo de la Organización al nuevo Gobierno constitucional de Haití, después de la renuncia del Presidente Jean Bertrand Aristide”. “Consideramos que esta actuación de la Secretaría General, sin que previamente se hubiesen reunido y pronunciado los órganos políticos, para considerar la situación haitiana, agrava la ya vulnerable situación de legitimidad de la OEA”.

      -En ese comunicado –dijo Valero- el Secretario General decidió por los órganos de la OEA y determinó que “la OEA y la Misión Especial para el Fortalecimiento de la Democracia en Haití, continuará acompañando al pueblo y al gobierno de Haití”.  Nos preguntamos cómo puede estar vigente un mandato de esta naturaleza, cuando el Consejo Permanente de la OEA no se ha había reunido –y no lo ha hecho aún- para evaluar la situación de Haití.

      Asimismo, se preguntó si puede equipararse un comunicado del Secretario General de la OEA, que compromete la posición de los órganos políticos de la Organización, con resoluciones expresas del Consejo Permanente de la OEA, que con base en  la propuesta de paz de CARICOM, habían sido aprobadas para ayudar a la estabilización democrática; la preservación del  hilo constitucional; el mantenimiento del presidente Aristide en el ejercicio de sus funciones; la vigencia del Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos.

       -En lo que concierne a la OEA  -expresó- el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela considera que los hechos ocurridos en Haití ameritan sean encuadrados dentro de lo dispuesto en el artículo 19 de la Carta Democrática Interamericana que reza: “basado en los principios de la Carta de la OEA y con sujeción a sus normas, y en concordancia con la cláusula democrática contenida en la Declaración de la Ciudad de Québec, la ruptura del orden democrático o una alteración del orden constitucional que afecte gravemente el orden democrático en un estado miembro, constituye mientras persista, un obstáculo insuperable para la participación de su gobierno en las sesiones de la asamblea general, de la reunión de consulta, de los Consejos de la organización y de las conferencias especializadas, de las comisiones, grupos de trabajo y demás órganos de la Organización”.

      -Hasta que la OEA no examine extensamente todas las circunstancia que rodearon el derrocamiento del Presidente Aristide, será imposible para nuestro país aprobar, renovar o rediseñar, un nuevo mandato para alguna Misión de la OEA en Haití. Asimismo, reiteramos que el Gobierno que preside Hugo Chávez Frías, no reconocerá al Gobierno interino del Señor Alexandre Bonifacio y del primer Ministro Gerard Latortue, y sólo apoya aquellas actividades destinadas a brindar asistencia humanitaria al pueblo haitiano, en el marco de la CARICOM.

El diplomático venezolano concluyó reiterando la necesidad de que la OEA realice un debate sobre los sucesos en Haití. “La confianza institucional está gravemente afectada. Considera nuestro Gobierno que antes de tomar cualquier decisión sobre la situación haitiana, debe  debatirse a fondo sobre lo que ha pasado en ese país y conocerse el resultado de la investigación solicitada por la CARICOM al Consejo de Seguridad de la ONU sobre el derrocamiento del Presidente Aristide. Asimismo, reitera su respaldo al comunicado emitido por los Jefes de Estado de la CARICOM el pasado 26 de marzo”.