VENEZUELA RECUSO AL SECRETARIO EJECUTIVO DE LA CIDH SANTIAGO CANTON ANTE LA SECRETARIA GENERAL DE LA OEA


Washington DC. 05/03/04.- El Agente del Estado venezolano para los derechos humanos ante los organismos interamericanos e internacionales, Fermín Toro Jiménez, en representación de la República Bolivariana de Venezuela, presentó ante la Secretaria General de la OEA, un escrito formal de recusación de Santiago Cantón, funcionario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Secretario Ejecutivo de esta, “por parcialidad manifiesta y reiterada contra el Estado, el pueblo venezolano y el Gobierno Nacional”, a fin de que sea instruido para que se abstenga, en lo sucesivo, de participar en todos los asuntos presentes y futuros que se refieren al Estado venezolano, en curso ante la CIDH.

          La  solicitud de la recusación fue entregada por el Dr. Fermín Toro Jiménez, acompañado por el Embajador Nelson Pineda, Representante Alterno de Venezuela ante la OEA, al Sub Secretario General de la OEA, Luigi Enaudi, el día de hoy, y obedece, según expresó el Agente del Estado venezolano a que “desde el 16 de enero de 2004, fecha en que, en representación del Estado venezolano solicitamos ante la CIDH la inhibición del mencionado funcionario en todos los casos que cursan en el presente y que cursaren en el futuro, relativos a Venezuela, este, haciendo caso omiso de la mencionada petición del Estado venezolano, continua interviniendo como Secretario Ejecutivo de la CIDH en los asuntos concernientes a Venezuela que cursan en la referida Comisión”.

            -La solicitud hecha, supone además, que todos los procedimientos actualmente en curso ante la Comisión, que atañen a Venezuela, se encuentran viciados desde el 16 de enero de 2004, fecha en que el Estado venezolano solicitó la inhibición del funcionario que actúa en la instrucción de los casos y peticiones que corresponden a tales procedimientos, indicó el representante del Estado venezolano.  

            El Sub Secretario General de la OEA, Luigi Enaudi, ofreció dar a la solicitud de recusación presentada, el trámite que merece la petición de un Estado soberano, miembro de la organización.