El Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela, Embajador Jorge Valero, fue designado por consenso de los países que integran la Organización de los Estados Americanos, este viernes, para presidir el Grupo de Trabajo, en cuyo marco se negociará la Carta Social de las Américas, que tiene entre sus objetivos el fortalecimiento de los compromisos hemisféricos con la democracia y los derechos sociales.
La Carta Social de las Américas, viene a llenar un gran vacío en el hemisferio, la cual articulada con la Carta Democrática Interamericana, constituirían hitos fundamentales de la OEA, para dar respuesta a las exigencias de la región en materia de derechos políticos, económicos, sociales y culturales.
La designación del embajador Valero para conducir las negociaciones en función de elaborar la Carta Social de las Américas, constituye un gesto de reconocimiento al gobierno de Hugo Chávez Frías y a la labor diplomática de la Misión Permanente venezolana, que ha colocado el tema social en el centro de la agenda hemisférica.
Acompañarán a Valero en sus funciones cuatro vicepresidentes que representarán a CARICOM, Centroamérica, Estados Unidos y Canadá.
El embajador Valero, al agradecer el apoyo consensuado de sus colegas, dijo que el proyecto de Carta Social de las Américas, presentado por su país “es producto de un intenso trabajo realizado por los Ministros que integran el Gabinete Social del Gobierno Bolivariano y por miles de venezolanos y venezolanas, que participaron y enriquecieron este proyecto”. También reconoció el aporte brindado por el Parlamento Latinoamericano.
Manifestó en su intervención ante el Consejo Permanente de este viernes, 26 de mayo, que para la negociación de la Carta Social de las Américas y su Plan de Acción se tomarán en cuenta, además de la propuesta venezolana, los aportes que hagan los países miembros de la OEA.
Luego, agregó, que “en nuestra región coexiste, de manera dramática y contradictoria, democracia y pobreza. Alrededor de 240 millones de personas viven en situación de pobreza e indigencia. La ausencia de participación; la desigualdad y discriminación social erosionan la calidad de la democracia”.
Para Valero “Cuán necesario es, edificar sistemas democráticos donde se garanticen y tengan plena vigencia los derechos humanos. Donde se articulen --en plan de igualdad— los derechos políticos, económicos, sociales y culturales. La lucha contra la pobreza, la discriminación y la desigualdad es imprescindible, para forjar verdaderas democracias. De allí la importancia de contar con la Carta Social de las Américas y su Plan de Acción, para ir al encuentro de las aspiraciones más sentidas de nuestros pueblos”.
En el mes de junio del año pasado, en su XXXIV Asamblea General, realizada en Quito, los Cancilleres de las Américas aprobaron una resolución a través de la cual instruyó al Consejo Permanente y al Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CEPCIDI), para que preparara una Carta Social.
En la Asamblea General de la OEA, en Lima Perú, en septiembre de 2001, y en el marco de la discusión de la aprobación de la Carta Democrática Interamericana, el Gobierno Bolivariano convocó “la voluntad hemisférica para desatar una enérgica acción solidaria continental para superar la pobreza y la injusticia”.
La Representación Permanente de Venezuela ante la OEA, ha venido insistiendo en que la Carta Democrática Interamericana, debe ser fortalecida con la aprobación de la Carta Social de las Américas que cobijará, específicamente, los derechos sociales, culturales y económicos de los pueblos de las Américas.
Con la Carta Social de las Américas, propuesta por el gobierno de Hugo Chávez Frías, la OEA avanzará en la renovación de su agenda, en el marco –como lo ha planteado Venezuela— de una visión multidimensional de la democracia que incluya los derechos políticos, económicos, sociales y culturales.