Washington DC. 23-04-03.- Venezuela manifestó su rechazo a
la proposición de considerar en el Consejo Permanente de la
Organización de los Estados Americanos (OEA), un proyecto de
Resolución titulado “Apoyo a los Derechos Humanos y las
Libertades Democráticas en Cuba”, presentado hoy por
la Delegación de Nicaragua, con el copatrocinio de Estados
Unidos y Costa Rica. Y propuso a su vez, que se inicie un diálogo
sincero sobre la situación cubana en general, de manera desperjuiciada.
Así lo informó el Embajador Jorge Valero, Representante
Permanente de Venezuela ante el organismo hemisférico.
El Representante venezolano durante su intervención
en la sesión del Consejo Permanente de la OEA, subrayó
la inconveniencia de considerar en este foro una Resolución “que
lejos de contribuir a establecer las bases para un encuentro constructivo
con el hermano país caribeño y fomentar la unidad y solidaridad
entre los países americanos, por el contrario, perturbaría
estos nobles propósitos”.
-Hay temas -dijo el Embajador Valero- que por su incidencia
sobre el futuro de nuestros países deben ser despolitizados,
abordados de manera constructiva. Hace cuatro décadas se excluyó
al Gobierno de Cuba del seno de la OEA. Aunque en los documentos oficiales
de nuestra Organización se reconoce que Cuba es uno de los 35
países que forman su membresía, la ausencia de un representante
suyo en esta sala demuestra que los fantasmas del pasado aún
gravitan sobre el presente.
-Proponemos iniciar un diálogo sobre Cuba de
manera desprejuiciada. Desafortunadamente no contamos aquí con
un interlocutor para esos efectos. Consideramos que es conveniente establecer
un diálogo fecundo y constructivo con Cuba y su Gobierno. A los
fines de reconstruir toda la arquitectura hemisférica, sobre
nuevas bases.
El diplomático venezolano recordó que
el debate sobre los derechos humanos tiene su propia jurisdicción.
“Para los países y gobiernos que formamos parte de la institucionalidad
interamericana esa jurisdicción es la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos. A su vez, la Comisión de Derechos Humanos
de la ONU, con sede en Ginebra, consideró suficientemente el
tema de derechos humanos en Cuba, la semana pasada”.
-Venezuela expresó en Ginebra -dijo el Embajador
Valero- que las decisiones de esta Comisión y de todos los órganos
internacionales que de alguna manera forman parte del sistema de control
y promoción de los derechos humanos, lejos de constituir señalamientos
y sanciones en contra de países, muchas veces motivadas por razones
políticas, deben propiciar, estimular, la cooperación
y asistencia técnica a los Gobiernos, para que puedan mejorar
la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales
a favor de los pueblos.
Asimismo recordó que los derechos humanos son
violados de diversas maneras, abiertas y simuladas: conflictos políticos,
acoso étnico y racial, hambruna impuesta, fanatismos religiosos,
ejercicios bélicos. “Y una manera por demás aberrante
de violar los derechos humanos, es la existencia de la pobreza”.
-Venezuela es un país profundamente comprometido
con el respeto a las libertades democráticas. El respeto a la
libertad es un derecho humano supremo. El respeto a la vida humana tiene
un valor absoluto. Nadie puede abolirla. Las creaturas de Dios sólo
a Dios pertenecen. La democracia y los derechos humanos son indisolubles.
Por ello la democracia trasciende el universo de lo político
para convertirse en una forma de vida. En una cultura. Como lo establece
la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
De la misma manera reitero el respeto al principio
de la no-intervención y la libre autodeterminación de
los pueblos. “La garantía universal e indivisible de los
derechos humanos. La democratización de la sociedad internacional.
El desarme nuclear. Son principios claramente establecidos en el Preámbulo
de nuestra Carta Magna”.
Finalmente expresó que en las actuales y dramáticas condiciones
internacionales es necesario que se abra paso un paradigma multipolar
que permita la participación flexible, simétrica y recíproca
entre las Naciones. Que prevalezca la soberanía sobre el vasallaje.
La paz sobre la guerra. La vida sobre la muerte.