OPINION

Carta Democrática

Jorge Valero*

 

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Sonoro el éxito obtenido por Venezuela en la XXXI Asamblea General del la Organización de los Estados Americanos (OEA), realizada recientemente en San José, Costa Rica. Oportunidad de oro para explicar, exhaustivamente, la visión que tiene el gobierno nacional sobre temas primordiales de la agenda hemisférica. Que la Carta Democrática Interamericana pueda ser sometida a una amplia consulta fue, sin duda, uno de los logros alcanzados.

Venezuela respalda la necesidad de aprobar un texto que contribuya a fortalecer la democracia en el continente. El canciller Luis Alfonso Dávila explicó en la asamblea, que el concepto de democracia representativa debe ser ampliado y perfeccionado. Que la democracia participativa debe ser uno de los componentes esenciales de la doctrina continental. Afirmó categóricamente: "no contraponemos la democracia participativa a la democracia representativa. La primera no es una alternativa a la segunda. Éste es un falso dilema ya que ambas se complementan. Representación y participación son componentes indisolubles de la democracia".

En las reuniones informales del Consejo Permanente de la OEA celebradas en Washington, habíamos logrado que se incluyera, por primera vez, en documentos de la organización -en este caso en el proyecto de Carta Democrática- dos artículos en los que se recoge con nitidez el principio de la participación. En Costa Rica se acordó iniciar un proceso de consultas, con el objeto de que la Carta Democrática refleje la voluntad de todos los actores que constituyen la vida hemisférica. Venezuela lideró esta iniciativa.

El 21 de mayo pasado, nuestra misión permanente en Washington había hecho circular un proyecto de Resolución en el que se contemplaba la conveniencia de realizar una Asamblea General Extraordinaria con el único propósito de aprobar la Carta. Esto fue, justamente, lo que se acordó en Costa Rica, para beneplácito de gobiernos y organizaciones no gubernamentales.

En Costa Rica quedó claro que el presidente Hugo Chávez no se opone a la Cláusula Democrática. Su legítima reserva, expresada en Quebec, estuvo referida a que el concepto de democracia representativa debía ser complementado con el de democracia participativa y que la cláusula democrática -de llegar a aprobarse- debía respetar los principios de soberanía.

Las principales amenazas contra la democracia en nuestro continente son, en primer término, las terribles desigualdades sociales y la extendida pobreza que caracteriza a buena parte del hemisferio. La lucha contra éstas constituye un desafío que el gobierno venezolano encara con especial determinación.

Cierto es que no podemos permanecer indiferentes ante situaciones en las cuales la estabilidad democrática pueda ser amenazada en algún país. Venezuela comparte esa preocupación. La Carta de la OEA, el Protocolo de Washington y la Resolución de Santiago constituyen, en ese sentido, referencias indispensables para articular una respuesta adecuada. No podemos permitir, sin embargo, que el sistema interamericano se desplace a un terreno movedizo; que vaya más allá de lo pautado en la Carta de la OEA. Venezuela proclama, sin equívocos, que la autodeterminación de los pueblos es un principio supremo de la vida hemisférica.

Queremos oír las opiniones de todos los sectores sobre el contenido de la Carta Democrática Interamericana, ya que será un instrumento fundamental; el más importante después de la Carta de la OEA, aprobada en 1948.

La reelección durante la XXXI Asamblea General, como miembro del Comité Jurídico Interamericano, del prominente jurista venezolano, el embajador Luis Herrera Marcano, es una clara demostración de que el alentador proceso de cambios que vive nuestro país, en el marco democrático y pacífico, es respetado en el continente.

Venezuela encontró en Costa Rica interlocutores plurales que compartieron sus inquietudes sobre el futuro de la democracia en las Américas. Oportunidad bien aprovechada para reafirmar, ante el mundo, que en Venezuela se amplían, como nunca antes, las fronteras de la democracia y de la libertad.

*Historiador y embajador venezolano ante la OEA